miércoles, 30 de junio de 2010

VII CONGRESO MUNDIAL DE ESTADOS DEPRESIVOS



Información General

Fecha:
19, 20 y 21 de Agosto del 2010.

Lugar:
Hoteles Sheraton. Hotel Huentala. Mendoza, R. Argentina.

Idiomas Oficiales:
Traducción simultánea español / Inglés - Inglés / Español.

Inscripciones:
Se reciben a partir de este momento. Los costos de inscripción están publicados en esta página.

Organiza:
Instituto de Neurociencias y Humanidades Médicas Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional de Cuyo.

Secretaría Científica:
Instituto de Neurociencias y Humanidades Médicas, Rivadavia 122 1º Piso Dto. 25 CP. 5500. Mendoza R. Argentina. Tel.: 54-261-4295662 / 4242618 Fax: 4294264
Email: jorge_nazar@hotmail.com , afesta@nysnet.com.ar

lunes, 17 de mayo de 2010

Rasgos Familiares del Temperamento en el Trastorno Bipolar

Rasgos Familiares del Temperamento en el Trastorno Bipolar: Sustento para un Espectro Genético

[Familiality of Temperament in Bipolar Disorder: Support for a Genetic Spectrum]

Evans L, Akiskal HS, Keck J. PE y colaboradores



Abstrac: Una variación cuantitativa del temperamento sería el fenotipo que se transmite genéticamente y que posteriormente predispondría al trastorno bipolar.


Introducción
En el estudio de la genética del trastorno bipolar (BP) uno de los desafíos más importantes ha sido elegir la definición más apropiada del fenotipo correspondiente. En la familia de estos pacientes se ha encontrado una amplia variedad de rasgos y trastornos relacionados con el estado de ánimo, lo que sugiere una compleja relación entre genotipo y fenotipo. Este modelo se corresponde con el concepto de que el trastorno BP es poligenético, resultado de numerosas interacciones entre genes de efecto limitado. En el contexto de este modelo, la cuantificación de los rasgos subyacentes del trastorno BP podría ser una poderosa herramienta genética.
De acuerdo con la teoría de uno de los autores (Akiskal HS), el rasgo fundamental que se transmite no es el síndrome BP, sino variaciones del temperamento. Esta teoría es sustentada por varios estudios, los cuales han demostrado la capacidad de diversas estimaciones del temperamento para predecir el riesgo de padecer trastornos del espectro bipolar. Las evaluaciones Temperament Evaluation of Memphis, Pisa, Paris and San Diego-Autoquestionnaire version (TEMPS-A) y Temperament and Character Inventory-125 (TCI-125) son particularmente útiles para este propósito. Por ejemplo, en un estudio prospectivo de 46 pacientes con temperamento ciclotímico, Akiskal halló que dentro de los 3 años un 35% presentó episodios hipomaníacos, maníacos o depresivos.
Temperamento y carácter pueden ser considerados las dos partes que constituyen la personalidad del individuo. El temperamento se define como la predisposición del individuo hacia ciertos patrones de reactividad, humor y sensibilidad, estables en el tiempo y heredables. El carácter ha sido definido por Cloninger como las metas y emociones conscientes del individuo; modelado por el temperamento y las experiencias, se desarrolla gradualmente a lo largo de la vida.
En este estudio los autores examinaron en familias con individuos con trastorno BP las 5 escalas del TEMPS-A, las 7 del TCI-125, y 8 factores extraídos de la combinación de ambos: ansioso/reactivo (Anx [anxius/reactive]), impulsivo (Imp), conectado espiritualmente (Spir [spiritually connected]), motivado/trabajador (Work [motivated-hard-working]), sociable (Greg [gregarious]), hostil/explosivo (Exp [hostile/explosive]), socialmente confidente (Soc [socially confident]) y considerado/tolerante (Cons [considerate/accpting]).
De acuerdo con el modelo de Akiskal, diversas anomalías del temperamento son subyacentes de los trastornos del humor. A partir de esta línea de pensamiento este investigador diseñó el TEMPS-A como una autoevaluación de 110 ítem, que define los temperamentos distímico, ciclotímico, hipertímico, irritable y ansioso.
Según el modelo de Cloninger, temperamento y carácter interactúan para formar la personalidad del individuo; determinadas interacciones conducirían a diversos trastornos del humor y a otros trastornos psiquiátricos. Este autor diseñó el TCI-125 como una autoevaluación de 125 ítem que cuantifica 4 dimensiones del temperamento que comprenden capacidad para evitar el daño, búsqueda de novedad, dependencia de la recompensación y persistencia, y 3 dimensiones del carácter, las cuales abarcan autodeterminación, disposición a la cooperación y autotrascendencia.
El diseño de este estudio fue formulado a partir de la hipótesis de que los puntajes de estas escalas representarían diferencias significativas entre los controles y los que presentaran algún trastorno afectivo. Estos parámetros tendrían concordancia con el concepto de que el temperamento es un rasgo genético cuantitativo relacionado con el trastorno BP y, por lo tanto, adecuado como alternativa de análisis del fenotipo al estudio genético.

Materiales y métodos
Las familias participantes fueron seleccionadas en caso de que presentaran un integrante con trastorno BP I o II, y por lo menos otros 2 miembros con trastornos relacionados con el estado de ánimo. Los controles fueron convocados mediante avisos publicitarios para participar en estudios del sueño realizados por la universidad local. Se administraron los TEMPS-A y TCI-125 a 85 familias con BP y 63 controles. Se conformó con los integrantes de estas familias un grupo (BP) si presentaban diagnóstico de BP I, BP II o trastorno BP esquizoafectivo (SA-BP), y otro grupo si presentaban trastorno maníaco-depresivo (TMD) recurrente o aislado; el tercer grupo estuvo integrado por los familiares sin afecciones de este tipo, y el cuarto, por los controles. Estos cuatro grupos fueron comparados en términos de las 5 escalas del TEMPS-A, las 7 del TCI-125 y los factores extraídos de la combinación de ambas. Asimismo, se realizaron comparaciones entre los sexos.

Resultados
Se hallaron diferencias significativas en las 5 escalas del TEMPS-A entre los sujetos de todos los grupos. En 4 de esas escalas, el grupo BP presentó el mayor puntaje, seguido por el TMD, los familiares sin afecciones y los controles. La escala de la hipertimia fue muy diferente; los controles presentaron puntajes significativamente mayores que el resto. Asimismo, en 4 de las 5 escalas se encontraron diferencias significativas entre los sexos. Las mujeres tuvieron mayores puntajes en distimia y ansiedad, y los hombres, en hipertimia e irritabilidad. No hubo diferencias significativas entre ambos sexos en la escala de ciclotimia.
En cuanto al TCI-125, se establecieron diferencias significativas entre los 4 grupos en los ítem de búsqueda de la novedad, evitar el daño, autodeterminación, cooperación y autotrascendencia. No hubo diferencias significativas en la dependencia de la recompensa ni en la persistencia. En las escalas de evitar el daño y la autotrascendencia, el grupo BP presentó el mayor puntaje y el control, el menor; en la autodeterminación se observó exactamente lo contrario. En lo que se refiere a las diferencias significativas entre los sexos, las mujeres presentaron mayor puntaje en evitar el daño, depender de la recompensa y en la disposición a la cooperación; no se registraron diferencias significativas entre los sexos en el resto de las escalas .
Los 8 factores extraídos presentaron los resultados interpretables con mayor facilidad. Los 4 grupos presentaron diferencias significativas en los puntajes de 4 factores: Anx, Work, Exp y Cons. Respecto de las diferencias entre los sexos, la única advertida fue el puntaje significativamente más alto en el factor Soc observado entre los hombres. Se comprobó una significativa interacción entre grupo y sexo en el factor Anx; los controles femeninos presentaron puntajes significativamente más bajos que todas las demás combinaciones entre grupo y sexo.

Discusión
En general, se halló que las escalas del TEMPS-A fueron superiores a las del TCI-125. Los autores obtuvieron resultados muy consistentes en lo que se refiere a la hipótesis de que los sujetos BP presentan los puntajes más patológicos, seguidos por aquellos con TMD, los familiares sin afección y por último los controles. Siguieron esta tendencia las escalas de distimia, ciclotimia, irritabilidad y ansiedad en el TEMPS-A, y las de evitar el daño, autodeterminación y autotrascendencia en el TCI-125. Entre los factores extraídos, Greg y Cons mostraron idéntica tendencia. Esta observación concuerda con la teoría de que el temperamento es un rasgo genético cuantitativo que tiene influencia sobre la susceptibilidad respecto del trastorno BP.
Otra hipótesis de los autores refirió que se presentarían diferencias significativas entre los TEMPS-A, TCI-125 y factores extraídos de los sujetos con trastornos afectivos y de los controles. Esto se confirmó en todas las escalas del TEMPS-A, las escalas de evitar el daño, autodeterminación y autotrascendencia del TCI-125 y en el factor extraído Anx.
Mediante la escala de la hipertimia y el factor Anx se podrían detectar individuos con vulnerabilidad genética, aun cuando no presentaran los criterios diagnósticos del DSM-IV.
En general, estos resultados apoyan hallazgos previos que asocian diversos rasgos del temperamento -incluidos en el TEMPS-A- con trastornos del humor.
Algunos autores proponen que, en realidad, la cuantificación del temperamento evalúa una combinación entre rasgos de personalidad y estados. Aunque las estimaciones realizadas en este estudio no diferenciarían totalmente los rasgos de los estados, sí distinguirían los distintos grupos afectados dentro de cada familia. Esto sustenta la validez genética de estas cuantificaciones y su posible utilidad en los estudios de genética molecular.
Los autores destacan que los trastornos afectivos, esquizoafectivos, BP I, BP II, y TMD son parte del espectro bipolar; y cada uno representa un umbral diferente en el continuo de la vulnerabilidad generada por la interacción entre factores genéticos y ambientales. En conclusión, diversas estimaciones del temperamento en esta muestra de familias brindaron la evidencia de que éste es un rasgo genético cuantitativo relacionado con la susceptibilidad para el trastorno BP. Estas escalas mostraron diferencias entre los grupos. La escala hipertímica y el factor extraído Anx, en particular, distinguen a los controles de los familiares sin afección, lo cual indica su capacidad para la detección de susceptibilidad genética. Este estudio, concluyen los expertos, demuestra la utilidad de la cuantificación del temperamento en los estudios de mapeo genético del trastorno bipolar.

© Journal of Affective Disorders 85(1-2):153-168, Mar 2005

domingo, 2 de mayo de 2010

Síntomas Obsesivos en Esquizofrenia y Trastorno Esquizoafectivo

Efecto antiobsesivo ante la administración combinada de aripiprazol y clozapina

Englisch S, Esslinger C, Zink M y colaboradores
SIIC

Introducción y objetivos

En pacientes esquizofrénicos tratados con antipsicóticos atípicos, que inhiben la neurotransmisión serotoninérgica, como la clozapina, pueden observarse síndromes obsesivo compulsivos clínicamente significativos. La información sobre la utilidad del tratamiento con antidepresivos en estos casos no es homogénea. Entre las estrategias que resultaron útiles en pacientes con síndromes obsesivo compulsivos inducidos por clozapina se incluye el agregado de ácido valproico o aripiprazol al tratamiento con la mínima dosis necesaria de clozapina.

El objetivo del presente informe retrospectivo fue evaluar la información correspondiente a pacientes que presentaron un síndrome obsesivo compulsivo asociado con la administración de clozapina y lograron mejorías ante el agregado de aripiprazol, Este agregado permitió disminuir la dosis de clozapina además de mejorar el cuadro clínico.

Pacientes y métodos

Se incluyó la información correspondiente a 7 pacientes, 6 mujeres y un hombre, que presentaban esquizofrenia de tipo paranoide o trastorno esquizoafectivo de una media de 17 años de evolución. Todos habían recibido clozapina durante una media de 9 años, ya que habían respondido de manera desfavorable a dos cursos adecuados de tratamiento con otros antipsicóticos. En todos los casos, el cuadro de psicosis estaba en remisión parcial debido al tratamiento con una dosis media de clozapina de 364.3 mg/día. Los pacientes fueron analizados mediante diferentes escalas y evaluaciones clínicas y de laboratorio.

Resultados

La media del puntaje de la Positive and Negative Syndrome Scale fue 13.1 y el puntaje medio correspondiente a la psicopatología global, 34.9. La comorbilidad con el síndrome obsesivo compulsivo había comenzado luego de un promedio de 4 años de iniciado el tratamiento con clozapina, corroborada mediante la Yale Brown Obsessive Compulsive Rating Scale (YBOCS). En todos los casos, el aripiprazol se había administrado luego del fracaso del tratamiento con antidepresivos antiobsesivos y de la terapia cognitivo conductual.

La media de la dosis de aripiprazol que recibieron los pacientes fue 22.9 mg/día y permitió disminuir un 19.6% la dosis de clozapina. El tratamiento con aripiprazol resultó en una mejoría no significativa del trastorno psicótico. Asimismo, se verificó una mejoría sustancial de las obsesiones y de las compulsiones, que se objetivó en una disminución del puntaje total de la YBOCS desde 12.43 hasta 6.29 puntos. Ningún paciente recibió antidepresivos o estabilizadores del estado de ánimo durante el período de estudio.

En general, el tratamiento con clozapina y aripiprazol fue bien tolerado. Si bien un paciente debió suspender el aripiprazol debido al aumento sustancial del nivel de creatina quinasa, no se verificaron cambios estadísticamente significativos de los parámetros metabólicos. Tampoco se detectaron efectos adversos extrapiramidales y los resultados de la Antipsychotic Non-Neurological Rating Scale indicaron la ausencia de síntomas no neurológicos ocasionados por el tratamiento. Por último, la evaluación clínica y de laboratorio no arrojó resultados desfavorables. De hecho, el agregado de aripiprazol se asoció con disminución ponderal.

Discusión

Los resultados obtenidos coinciden con lo informado con anterioridad sobre la mejoría de los síntomas obsesivo compulsivos inducidos por la clozapina asociada con el agregado de aripiprazol. Esta mejoría parece deberse a cuestiones farmacodinámicas. Concretamente, el efecto de agonismo parcial de 5-HT1A, 5-HT2A y 5-HT2C provocado por el aripiprazol contrarrestaría el antagonismo serotoninérgico ocasionado por la clozapina. A esto debe sumarse la disminución de la dosis de clozapina favorecida por la administración concomitante de aripiprazol, que favorecería la reducción de los eventos adversos obsesivo compulsivos. Otros factores que parecen contribuir con el resultado terapéutico favorable son el aumento de la atención sobre los síntomas obsesivo compulsivos, la mejoría del estado de ánimo, la estimulación social y la psicoeducación y el asesoramiento de los pacientes.

Debe destacarse que el agregado de aripiprazol en cierta medida contrarrestó el aumento ponderal inducido por la clozapina, efecto que guardaría relación con la ausencia de propiedades antihistaminérgicas y el agonismo parcial 5-HT2C que provoca el aripiprazol. La mayoría de los estudios disponibles sobre el tratamiento combinado con aripiprazol y clozapina no tienen como parámetro principal de evaluación el efecto sobre los síntomas obsesivo compulsivos. Según los autores, es importante realizar estudios adicionales sobre el efecto antiobsesivo del tratamiento combinado con aripiprazol y clozapina.


Clinical Neuropharmacology 32(4):227-229, Jul 2009
(C) 2009 Lippincott Williams & Wilkins, Inc.

lunes, 19 de abril de 2010

CONGRESO APSA 2010. MAR DEL PLATA

APSA XXVI Congreso Argentino de Psiquiatría
“Clínica, psicopatología y salud mental:necesidades y respuestas terapéuticas”

Co-organizado con la Asociación de Psiquiatría y Psicología Médica de Mar del Plata
Primer Foro Nacional de Salud Mental de los Veteranos de la Guerra de Malvinas


21 al 24 de Abril de 2010 Hotel Sheraton – Mar del Plata
Auspiciado por la Asociación Mundial de Psiquiatría (WPA)
Encuentro Regional del Cono Sur de APAL
w w w . a p s a . o r g . a r • c o n g r e s o 2 0 1 0 @ a p s a . o r g . a r



Nuevas evidencias en el Tratamiento Bipolar: ¿Estamos en el camino correcto?

Presidente: Dr. Gustavo Vázquez.
Disertantes: Sánchez de Carmona,Manuel - Tohen, Mauricio - Vieta, Eduardo.

Jueves 23 de Abril. 18:00 Hs. Salón Velez Sarfield

miércoles, 24 de marzo de 2010

GUIA DE ACTUALIZACION 2009 PARA EL TRATAMIENTO BIOLOGICO DE LA MANIA AGUDA EN EL TRASTORNO BIPOLAR.

World Journal of Biological Psychiatry
GUIDELINES

The World Federation of Societies of Biological Psychiatry (WFSBP)
Guidelines for the Biological Treatment of Bipolar Disorders: Update 2009 on the Treatment of Acute Mania

Heinz Grunze ab; Eduard Vieta c; Guy M. Goodwin d; Charles Bowden e; Rasmus W. Licht f; Hans-Jürgen Möller b; Siegfried Kasper g; WFSBP Task Force on Treatment Guidelines for Bipolar Disorders h

a
Institute of Neuroscience, Newcastle University, Newcastle upon Tyne, UK
b Department of Psychiatry, Ludwig-Maximilians-University, Munich, Germany
c Bipolar Disorders Programme, Institute of Neuroscience, Hospital Clinic, University of
Barcelona, IDIBAPS, CIBERSAM, Barcelona, Catalonia, Spain
d Department of Psychiatry, Warneford Hospital, University of Oxford, Oxford, UK
e Department of Psychiatry, University of Texas Health Science Center, San Antonio, TX, USA
f Mood Disorders Research Unit, Aarhus University Hospital, Risskov, Denmark
g Department of Psychiatry and Psychotherapy, Medical University of Vienna, Vienna, Austria
h WFSBP Task Force on Treatment Guidelines for Bipolar Disorders

Abstract

These updated guidelines are based on a first edition that was published in 2003, and have been edited and updated with the available scientific evidence until end of 2008. Their purpose is to supply a systematic overview of all scientific evidence pertaining to the treatment of acute mania in adults. The data used for these guidelines have been extracted from a MEDLINE and EMBASE search, from the clinical trial database clinicaltrials.gov, from recent proceedings of key conferences, and from various national and international treatment guidelines. Their scientific rigor was categorised into six levels of evidence (AF). As these guidelines are intended for clinical use, the scientific evidence was finally asigned different grades of recommendation to ensure practicability.

The World Journal of Biological Psychiatry, 2009; 10(2): 85-116
ISSN 1562-2975 print/ISSN 1814-1412 online
(C) 2009 Informa UK Ltd. (Informa Healthcare, Taylor & Francis AS)
DOI: 10.1080/15622970902823202

Solicitar Full Text en La Rosa de los Vientos Salud. Cordoba, Argentina

lunes, 22 de febrero de 2010

TEMPERAMENTO Y TRASTORNO BIPOLAR

Validation of the TEMPS-A Buenos Aires: Spanish Psychometric Validation of Affective Temperaments in a Population Study of Argentina

Vazquez GH, Nasetta S, Akiskal HS y colaboradores

Journal of Affective Disorders 100(Supl. 1):23-29, 2007


Introducción y objetivos

El Temperament Evaluation of Memphis, Pisa, Paris and San Diego Autoquestionnaire (TEMPS-A) es una escala que incluye 5 dimensiones temperamentales: depresión, ciclotimia, hipertimia, irritabilidad y ansiedad validada en al menos 7 idiomas. Existen versiones en otros idiomas, incluso el español. El objetivo del presente estudio fue validar la última versión argentina del cuestionario.

Pacientes y métodos

La versión autoadministrada del TEMPS-A incluye 110 ítem que permiten evaluar rasgos afectivos, que están representados por 5 escalas asociadas con las dimensiones temperamentales ya mencionadas. El cuestionario original fue traducido al español hablado en la Argentina por un traductor profesional y, luego, fue traducido al inglés para que los autores efectúen las correcciones finales; de este modo, se publicó el TEMPS-A Buenos Aires. En el presente estudio se evaluaron las propiedades psicométricas del cuestionario.

Participaron 932 sujetos argentinos, sanos, de ambos sexos, con residencia en Buenos Aires, San Luis o La Plata y una media de edad de 35.96 ± 18.32 años. El 38.4% eran hombres, en tanto que el 61.6% era de sexo femenino. El 60% de los participantes era soltero. La mayoría había completado sus estudios secundarios, el 18% tenía nivel universitario, el 18% había completado el nivel primario y, por último, el 3% no había recibido educación formal.

La evaluación se llevó a cabo entre octubre y diciembre de 2005. Los participantes fueron contactados a partir de estudiantes de universidades de las ciudades mencionadas. Todos participaron de manera voluntaria y ninguno tenía antecedentes de enfermedad mental.

La coherencia interna se calculó mediante el coeficiente alfa de Cronbach. La contribución de los factores se calculó con el análisis de componentes principales mediante el método de rotación Varimax. Se fijó un coeficiente umbral de 0.3. La correlación entre los temperamentos se estimó mediante el coeficiente de correlación de Pearson.

Resultados

El coeficiente alfa de Cronbach para el temperamento depresivo, ciclotímico, hipertímico, irritable y ansioso fue 0.68, 0.81, 0.8, 0.8 y 0.81, respectivamente. Como resultado del análisis factorial se observaron 4 ítem psicométricamente débiles, con una contribución de factor inferior de 0.2, que fueron eliminados del TEMPS-A Buenos Aires; en cambio, los tópicos con contribución de factor de 0.3 o superior fueron conservados y aquellos con una contribución mayor o igual de 0.4 fueron incluidos en la versión clínica del TEMPS-A Buenos Aires.

En cuanto a las 5 subescalas de temperamento, la mayoría se correlacionó con cada una de las restantes. La correlación positiva más significativa se observó entre el temperamento irritable y el ciclotímico. En cambio, la correlación negativa más fuerte incluyó el temperamento depresivo e hipertímico. Asimismo, el temperamento depresivo se correlacionó de manera positiva con todos los demás temperamentos, en especial con el ansioso y el ciclotímico. No se detectó correlación alguna entre el temperamento ansioso e hipertímico.

De acuerdo con los resultados del análisis llevado a cabo para evaluar la estructura factorial de las subescalas, se detectaron 2 componentes principales: uno de ellos tuvo la mayor contribución factorial en la escala de hipertimia, mientras que el restante se correspondió con el resto de las subescalas. La significación factorial más baja se asoció con las escalas de depresión e irritabilidad.

También se determinó el puntaje medio y las desviaciones estándar para cada temperamento según el sexo del participante. Las mujeres mostraron puntajes significativamente más elevados respecto de los temperamentos ansioso y depresivo; en cambio, los hombres presentaron un puntaje sustancialmente superior con relación al temperamento irritable. No se detectaron diferencias significativas entre ambos sexos respecto de la frecuencia de temperamento ciclotímico. En cuanto a los puntajes de corte mayores de 2 desviaciones estándar, la prevalencia del temperamento dominante depresivo, ciclotímico, hipertímico, irritable y ansioso fue 3.4%, 2.1%, 0.2%, 4.5% y 3.1%. A pesar de la baja prevalencia de temperamento hipertímico, el 13% de los participantes se ubicó entre 1 y 2 desviaciones estándar positivas.

Discusión

De acuerdo con los hallazgos del presente estudio, el TEMPS-A Buenos Aires es similar a las versiones en idioma inglés, alemán, húngaro, japonés, libanés y turco. Se observó una fiabilidad y validez buena a excelente; es más, debieron excluirse muy pocos de los 110 ítem debido a debilidad psicométrica. En la versión clínica del TEMPS-A Buenos Aires se conservaron los tópicos con contribución mayor o igual de 0.4. Los resultados del análisis factorial exploratorio indicaron que el temperamento hipertímico es diferentes de los temperamentos ansioso, depresivo, ciclotímico e irritable; estos últimos 4 temperamentos se relacionarían con el alelo corto del transportador de serotonina. Asimismo, se observó una correlación significativa entre ellos, no así con el temperamento hipertímico.

Las correlaciones más elevadas se verificaron entre los temperamentos ansioso y depresivo, ansioso y ciclotímico y ciclotímico e irritable. Las diferencias de género observadas en el presente estudio también coincidieron con lo hallado en otras versiones del TEMPS-A. Las mujeres fueron más ansiosas y depresivas, en tanto que los hombres fueron más hipertímicos e irritables. El propósito del presente estudio no fue comparar los temperamentos predominantes en la población argentina con los de la población de otros países, aunque debe destacarse que la baja frecuencia de temperamento hipertímico observada en la población evaluada se compensó por la frecuencia elevada de sujetos con este temperamento ubicada entre 1 y 2 desviaciones estándar positivas. Esto coincide con los hallazgos correspondientes a la población italiana y libanesa.

Conclusión

La versión en español del TEMPS-A elaborada en Buenos Aires tiene propiedades psicométricas adecuadas.


Resumen objetivo elaborado por el
Comité de Redacción Científica de SIIC
en base al artículo original completo
publicado por la fuente editorial.

Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC)

domingo, 21 de febrero de 2010

EL ROL DEL LITIO EN EL TRATAMIENTO DEL TRASTORNO BIPOLAR.

The role of lithium in the treatment of bipolar disorder: convergent evidence for neurotrophic effects as a unifying hypothesis

MACHADOVIEIRA, R.; MANJI, H.K.; ZARATE, C.A.

Bipolar Disorders 2009, november

Abstract

Maximizar Lithium has been and continues to be the mainstay of bipolar disorder (BID) pharmacotherapy for acute mood episodes, switch prevention, prophylactic treatment, and suicide prevention. Lithium is also the definitive proof-of-concept agent in BID, although it has recently been studied in other psychoses as well as diverse neurodegenerative disorders. Its neurotrophic effects can be viewed as a unifying model to explain several integrated aspects of the pathophysiology of mood disorders and putative therapeutics for those disorders. Enhancing neuroprotection (which directly involves neurotrophic effects) is a therapeutic strategy intended to slow or halt the progression of neuronal loss, thus producing long-term benefits by favorably influencing outcome and preventing either the onset of disease or clinical decline.
The present article: (i) reviews what has been learned regarding lithium's neurotrophic effects since Cade's original studies with this compound; (ii) presents human data supporting the presence of cellular atrophy and death in BD as well as neurotrophic effects associated with lithium in human studies; (iii) describes key direct targets of lithium involved in these neurotrophic effects, including neurotrophins, glycogen synthase kinase 3 (GSK-3), and mitochondrial/endoplasmic reticulum key proteins; and (iv) discusses lithium's neurotrophic effects in models of apoptosis and excitotoxicity as well as its potential neurotrophic effects in models of neurological disorders. Taken together, the evidence reviewed here suggests that lithium's neurotrophic effects in BID are an example of an old molecule acting as a new proof-of-concept agent. Continued work to decipher lithium's molecular actions will likely lead to the development of not only improved therapeutics for BID, but to neurotrophic enhancers that could prove useful in the treatment of many other illnesses.


Bipolar Disord 2009: 11 (Suppl. 2): 92–109.
(C) 2009 John Wiley & Sons A/S

sábado, 16 de enero de 2010

10 DROGAS AL VOLANTE

Video Alemán sobre el efecto de las drogas en los conductores de automoviles, mucho humor y una excelente realización. Este video aportado por la Lic Claudia Sosa, fue presentado en el marco de las conferencia sobre Uso racional de las Benzodiazepinas en el marco del Congreso Patagonico sobre el Abordaje de las Adicciones en noviembre de 2009.

Es llamativo que en el corto los autores alemanes olvidaron una de las sustancias más consumidas durante el manejo, la NICOTINA.

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