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lunes, 28 de marzo de 2011

NUEVA GUIAS DE TRATAMIENTO PARA LA DEPRESION BIPOLAR AGUDA.

Nuevas guías de tratamiento para la depresión bipolar aguda: una revisión sistemática.


Alessandra M.A. Nivoli a,b, Francesc Colom a, Andrea Murru a, Isabella Pacchiarotti a, Piero Castro-Loli a, Ana González-Pinto c, Kostas N. Fountoulakis d, Eduard Vieta a.


a Bipolar Disorders Program, Institute of Neuroscience, Hospital Clinic, University of Barcelona, IDIBAPS, CIBERSAM, Barcelona, Catalonia, Spain b Department of Psychiatry, Institute of Neuroscience, University of Sassari, Italy c Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM), Hospital Santiago, Apóstol, University of the Basque Country, Vitoria, Spain d 3rd Department of Psychiatry, School of Medicine, Aristotle University of Thessaloniki, Greece


Vol. 129 Nro. 1-3 Página: 14 - 26 Fecha de publicación: 01/03/2011



Resumen: Introducción La depresión bipolar representa una gran carga para los pacientes y sus familias debido a su duración, asociado al deterioro funcional, y las opciones de tratamiento limitadas. Dada la complejidad de la enfermedad y los avances en el tratamiento, una serie de guías clínicas, consensos y opiniones de expertos fueron desarrollados con el fin de estandarizar el tratamiento y proporcionar a los médicos los algoritmos de tratamiento para la práctica clínica cotidiana. Desafortunadamente, a menudo lleva a conclusiones y recomendaciones contradictorias debido a las limitaciones de la literatura disponible. Como conclusiones surgen de la literatura de investigación directrices (guías clínicas) que se vuelven rápidamente obsoletas y necesitan ser actualizados o revisados. Muchas guías han sido actualizadas en los últimos 5 años, después de la última revisión de las directrices de tratamiento del trastorno bipolar (BD).


Objetivo: El objetivo de este trabajo es revisar sistemáticamente las directrices, reuniones de consenso y los algoritmos de tratamiento en el tratamiento agudo de la depresión bipolar actualizado o publicado desde 2005, para subrayar las críticas y los puntos críticos comunes, poner de relieve los límites y los puntos fuertes, y proporcionan un punto de partida para el futuro.

Materiales y métodos de investigación: En MEDLINE / PubMed / Index Medicus, PsycINFO / PsycLIT, Excerpta Medica / EMBASE, bases de datos se realizaron búsquedas utilizando la "depresión", "bipolar", "maníaco-depresión", "maníaco-depresivo" y "guías de tratamiento", como palabras claves de la búsqueda, como resultados ha dado 204 artículos. Entre ellos, había 28 documentos relativos a algoritmos estructuradas de tratamiento y / o directrices sugeridas por los paneles oficiales. Después de excluir a los lineamientos que no fueron realizadas por sociedades científicas o grupos internacionales y las publicadas antes de 2005, la selección final dio siete documentos. Al buscar en el contenido de estas guías clínicas, los resultados indican: - Una tendencia a la aceptación gradual de la utilización de los antipsicóticos atípicos como la quetiapina, en monoterapia como tratamiento de primera línea. - La monoterapia con antidepresivos no se recomienda en la mayoría de ellos, aunque algunos admiten el uso de antidepresivos en combinación con agentes antimaníacos por un período limitado de tiempo. - La lamotrigina se ha convertido en una opción muy controvertida.


Conclusión: El tratamiento de la depresión bipolar es complejo y debe ser diferenciada del manejo de la depresión unipolar. Las guías clínicas pueden ser instrumentos útiles para ayudar a los médicos a elegir un plan de tratamiento para la depresión bipolar, mediante la integración de mayor conocimiento científico actualizado con la práctica clínica diaria y los factores específicos del paciente, sin embargo, un esfuerzo adicional es necesario para mejorar la implementación de las guías de práctica clínica. Las más recientes actualizaciones de las guías de tratamiento para la depresión bipolar dan prioridad a los enfoques de tratamientos novedosos, como la quetiapina, sobre otros más tradicionales, como el litio o antidepresivos. La lamotrigina es una opción controvertida.


Journal of Affective Disorders 129 (2011) 14–26 © 2010 Elsevier B.V. All rights reserved.

sábado, 19 de febrero de 2011

META-ANALYTIC REVIEW OF NEUROCOGNITION IN BIPOLAR II DISORDER

Revisión meta-analítica de neurocognición en el trastorno bipolar II
E. Bora, M. Yücel, C. Pantelis and M. Berk
Acta Psychiatrica Scandinavica
Vol: 123 Nro: 3 Págs: 165 - 174 Fecha: 01/03/2011


Resumen

Objetivo: La distinción clínica entre el trastorno bipolar II (BD II) y el trastorno bipolar I (BD I) no es clara. El funcionamiento cognitivo ofrece la posibilidad de explorar marcadores objetivos que ayuden a delimitar esta frontera. Para examinar esta cuestión, se realizó una revisión cuantitativa del perfil cognitivo de pacientes clínicamente estables con BD II, en comparación con pacientes con BD I y controles sanos.

Método: Los métodos de meta-análisis se utilizaron para comparar el funcionamiento cognitivo del trastorno de BD II con el Trastorno BD I y controles sanos.

Resultados: Las personas con BD II tuvieron menos deterioro que aquellos con BD I en la memoria verbal. Hubo también una diferencia pequeña pero significativa en la memoria visual y la fluidez semántica. No hubo diferencias significativas en la cognición global o en otros dominios cognitivos. Los pacientes con BD II tuvieron un desempeño más pobre que los controles sanos en todos los dominios cognitivos.

Conclusión: Nuestros hallazgos sugieren que, con excepción de la memoria y la fluidez semántica, el deterioro cognitivo en el BD II es tan grave como en estudios de BD I. Se necesitan más para investigar si los déficits más graves en el trastorno bipolar están relacionados con efectos neurotóxicos de los episodios maníacos graves en las estructuras temporales mediales o diferencias neurobiológicas de la aparición de la enfermedad.


Acta Psychiatr Scand 2011: 123: 165–174
All rights reserved © 2010 John Wiley & Sons A/S
DOI: 10.1111/j.1600-0447.2010.01638.x

lunes, 2 de agosto de 2010

ESTRATEGIAS DE BIENESTAR PARA TRASTORNOS BIPOLARES

What works for people with bipolar disorder? Tips from the Experts
Journal of Affective Disorders. Vol: 124 Nro: 1-2 Págs: 76 - 84 Fecha: 01/07/2010

Que funciona para las personas con trastorno bipolar? Consejos de los expertos
Suto, M.; Murray, G.; Hale, S.; Amari, E.; Michalak, E.E.


Resumen


Objetivos: Se sabe poco sobre cómo los pacientes a manejar exitosamente su trastorno bipolar (BD). Esta es una brecha notable en la literatura de los BD, dado que los tratamientos actuales son inadecuados e información acerca de estrategias beneficiosas de autogestión podría tener implicaciones clínicas y teóricas.
Aquí, presentamos los resultados de un estudio de estrategias de autogestión utilizados por una muestra de individuos de buen funcionamiento con BD.

Métodos: La puntuación objetiva Escala Multidimensional de Funcionamiento Independiente (MSIF) se utilizó para confirmar el estado de funcionamiento alto (puntuación <3) entre una muestra de individuos auto-descriptos como de buen funcionamiento con BD del tipo I o II (N = 32). Los participantes completaron escalas cuantitativas para evaluar antecedentes psiquiátricos, los síntomas actuales, el funcionamiento y la calidad de vida, y se sometió a una entrevista individual o de grupo de enfoque para responder a preguntas abiertas sobre las estrategias de auto-gestión que utilizan para mantener o recuperar su bienestar.

Resultados: Estrategias de bienestar cayó en los siguientes temas:

1) El sueño, descanso, ejercicio y dieta,
2) El seguimiento continuo,
3) La promulgación de un plan, y
4) las prácticas de reflexión y de meditación;
5) Entender BD y educar a los demás;
6) Conexión con los demás

Conclusiones: Las estrategias de bienestar descrita por la muestra actual tiene una superposición sustancial con las identificadas en el único estudio cualitativo comparable. También son ampliamente consistentes, y sirven para elaborar los mecanismos de acción propuesto en la terapéutica e intervenciones psicosociales coadyuvante para BD. Los resultados constituyen historias de esperanza para personas afectadas por la enfermedad y sugieren investigaciones adicionales para confirmar y afinar los mecanismos de los efectos beneficiosos en la BD..

Journal of Affective Disorders 124 (2010) 76–84
(C) 2009 Elsevier BV Todos los derechos reservados

lunes, 17 de mayo de 2010

Rasgos Familiares del Temperamento en el Trastorno Bipolar

Rasgos Familiares del Temperamento en el Trastorno Bipolar: Sustento para un Espectro Genético

[Familiality of Temperament in Bipolar Disorder: Support for a Genetic Spectrum]

Evans L, Akiskal HS, Keck J. PE y colaboradores



Abstrac: Una variación cuantitativa del temperamento sería el fenotipo que se transmite genéticamente y que posteriormente predispondría al trastorno bipolar.


Introducción
En el estudio de la genética del trastorno bipolar (BP) uno de los desafíos más importantes ha sido elegir la definición más apropiada del fenotipo correspondiente. En la familia de estos pacientes se ha encontrado una amplia variedad de rasgos y trastornos relacionados con el estado de ánimo, lo que sugiere una compleja relación entre genotipo y fenotipo. Este modelo se corresponde con el concepto de que el trastorno BP es poligenético, resultado de numerosas interacciones entre genes de efecto limitado. En el contexto de este modelo, la cuantificación de los rasgos subyacentes del trastorno BP podría ser una poderosa herramienta genética.
De acuerdo con la teoría de uno de los autores (Akiskal HS), el rasgo fundamental que se transmite no es el síndrome BP, sino variaciones del temperamento. Esta teoría es sustentada por varios estudios, los cuales han demostrado la capacidad de diversas estimaciones del temperamento para predecir el riesgo de padecer trastornos del espectro bipolar. Las evaluaciones Temperament Evaluation of Memphis, Pisa, Paris and San Diego-Autoquestionnaire version (TEMPS-A) y Temperament and Character Inventory-125 (TCI-125) son particularmente útiles para este propósito. Por ejemplo, en un estudio prospectivo de 46 pacientes con temperamento ciclotímico, Akiskal halló que dentro de los 3 años un 35% presentó episodios hipomaníacos, maníacos o depresivos.
Temperamento y carácter pueden ser considerados las dos partes que constituyen la personalidad del individuo. El temperamento se define como la predisposición del individuo hacia ciertos patrones de reactividad, humor y sensibilidad, estables en el tiempo y heredables. El carácter ha sido definido por Cloninger como las metas y emociones conscientes del individuo; modelado por el temperamento y las experiencias, se desarrolla gradualmente a lo largo de la vida.
En este estudio los autores examinaron en familias con individuos con trastorno BP las 5 escalas del TEMPS-A, las 7 del TCI-125, y 8 factores extraídos de la combinación de ambos: ansioso/reactivo (Anx [anxius/reactive]), impulsivo (Imp), conectado espiritualmente (Spir [spiritually connected]), motivado/trabajador (Work [motivated-hard-working]), sociable (Greg [gregarious]), hostil/explosivo (Exp [hostile/explosive]), socialmente confidente (Soc [socially confident]) y considerado/tolerante (Cons [considerate/accpting]).
De acuerdo con el modelo de Akiskal, diversas anomalías del temperamento son subyacentes de los trastornos del humor. A partir de esta línea de pensamiento este investigador diseñó el TEMPS-A como una autoevaluación de 110 ítem, que define los temperamentos distímico, ciclotímico, hipertímico, irritable y ansioso.
Según el modelo de Cloninger, temperamento y carácter interactúan para formar la personalidad del individuo; determinadas interacciones conducirían a diversos trastornos del humor y a otros trastornos psiquiátricos. Este autor diseñó el TCI-125 como una autoevaluación de 125 ítem que cuantifica 4 dimensiones del temperamento que comprenden capacidad para evitar el daño, búsqueda de novedad, dependencia de la recompensación y persistencia, y 3 dimensiones del carácter, las cuales abarcan autodeterminación, disposición a la cooperación y autotrascendencia.
El diseño de este estudio fue formulado a partir de la hipótesis de que los puntajes de estas escalas representarían diferencias significativas entre los controles y los que presentaran algún trastorno afectivo. Estos parámetros tendrían concordancia con el concepto de que el temperamento es un rasgo genético cuantitativo relacionado con el trastorno BP y, por lo tanto, adecuado como alternativa de análisis del fenotipo al estudio genético.

Materiales y métodos
Las familias participantes fueron seleccionadas en caso de que presentaran un integrante con trastorno BP I o II, y por lo menos otros 2 miembros con trastornos relacionados con el estado de ánimo. Los controles fueron convocados mediante avisos publicitarios para participar en estudios del sueño realizados por la universidad local. Se administraron los TEMPS-A y TCI-125 a 85 familias con BP y 63 controles. Se conformó con los integrantes de estas familias un grupo (BP) si presentaban diagnóstico de BP I, BP II o trastorno BP esquizoafectivo (SA-BP), y otro grupo si presentaban trastorno maníaco-depresivo (TMD) recurrente o aislado; el tercer grupo estuvo integrado por los familiares sin afecciones de este tipo, y el cuarto, por los controles. Estos cuatro grupos fueron comparados en términos de las 5 escalas del TEMPS-A, las 7 del TCI-125 y los factores extraídos de la combinación de ambas. Asimismo, se realizaron comparaciones entre los sexos.

Resultados
Se hallaron diferencias significativas en las 5 escalas del TEMPS-A entre los sujetos de todos los grupos. En 4 de esas escalas, el grupo BP presentó el mayor puntaje, seguido por el TMD, los familiares sin afecciones y los controles. La escala de la hipertimia fue muy diferente; los controles presentaron puntajes significativamente mayores que el resto. Asimismo, en 4 de las 5 escalas se encontraron diferencias significativas entre los sexos. Las mujeres tuvieron mayores puntajes en distimia y ansiedad, y los hombres, en hipertimia e irritabilidad. No hubo diferencias significativas entre ambos sexos en la escala de ciclotimia.
En cuanto al TCI-125, se establecieron diferencias significativas entre los 4 grupos en los ítem de búsqueda de la novedad, evitar el daño, autodeterminación, cooperación y autotrascendencia. No hubo diferencias significativas en la dependencia de la recompensa ni en la persistencia. En las escalas de evitar el daño y la autotrascendencia, el grupo BP presentó el mayor puntaje y el control, el menor; en la autodeterminación se observó exactamente lo contrario. En lo que se refiere a las diferencias significativas entre los sexos, las mujeres presentaron mayor puntaje en evitar el daño, depender de la recompensa y en la disposición a la cooperación; no se registraron diferencias significativas entre los sexos en el resto de las escalas .
Los 8 factores extraídos presentaron los resultados interpretables con mayor facilidad. Los 4 grupos presentaron diferencias significativas en los puntajes de 4 factores: Anx, Work, Exp y Cons. Respecto de las diferencias entre los sexos, la única advertida fue el puntaje significativamente más alto en el factor Soc observado entre los hombres. Se comprobó una significativa interacción entre grupo y sexo en el factor Anx; los controles femeninos presentaron puntajes significativamente más bajos que todas las demás combinaciones entre grupo y sexo.

Discusión
En general, se halló que las escalas del TEMPS-A fueron superiores a las del TCI-125. Los autores obtuvieron resultados muy consistentes en lo que se refiere a la hipótesis de que los sujetos BP presentan los puntajes más patológicos, seguidos por aquellos con TMD, los familiares sin afección y por último los controles. Siguieron esta tendencia las escalas de distimia, ciclotimia, irritabilidad y ansiedad en el TEMPS-A, y las de evitar el daño, autodeterminación y autotrascendencia en el TCI-125. Entre los factores extraídos, Greg y Cons mostraron idéntica tendencia. Esta observación concuerda con la teoría de que el temperamento es un rasgo genético cuantitativo que tiene influencia sobre la susceptibilidad respecto del trastorno BP.
Otra hipótesis de los autores refirió que se presentarían diferencias significativas entre los TEMPS-A, TCI-125 y factores extraídos de los sujetos con trastornos afectivos y de los controles. Esto se confirmó en todas las escalas del TEMPS-A, las escalas de evitar el daño, autodeterminación y autotrascendencia del TCI-125 y en el factor extraído Anx.
Mediante la escala de la hipertimia y el factor Anx se podrían detectar individuos con vulnerabilidad genética, aun cuando no presentaran los criterios diagnósticos del DSM-IV.
En general, estos resultados apoyan hallazgos previos que asocian diversos rasgos del temperamento -incluidos en el TEMPS-A- con trastornos del humor.
Algunos autores proponen que, en realidad, la cuantificación del temperamento evalúa una combinación entre rasgos de personalidad y estados. Aunque las estimaciones realizadas en este estudio no diferenciarían totalmente los rasgos de los estados, sí distinguirían los distintos grupos afectados dentro de cada familia. Esto sustenta la validez genética de estas cuantificaciones y su posible utilidad en los estudios de genética molecular.
Los autores destacan que los trastornos afectivos, esquizoafectivos, BP I, BP II, y TMD son parte del espectro bipolar; y cada uno representa un umbral diferente en el continuo de la vulnerabilidad generada por la interacción entre factores genéticos y ambientales. En conclusión, diversas estimaciones del temperamento en esta muestra de familias brindaron la evidencia de que éste es un rasgo genético cuantitativo relacionado con la susceptibilidad para el trastorno BP. Estas escalas mostraron diferencias entre los grupos. La escala hipertímica y el factor extraído Anx, en particular, distinguen a los controles de los familiares sin afección, lo cual indica su capacidad para la detección de susceptibilidad genética. Este estudio, concluyen los expertos, demuestra la utilidad de la cuantificación del temperamento en los estudios de mapeo genético del trastorno bipolar.

© Journal of Affective Disorders 85(1-2):153-168, Mar 2005

lunes, 19 de abril de 2010

CONGRESO APSA 2010. MAR DEL PLATA

APSA XXVI Congreso Argentino de Psiquiatría
“Clínica, psicopatología y salud mental:necesidades y respuestas terapéuticas”

Co-organizado con la Asociación de Psiquiatría y Psicología Médica de Mar del Plata
Primer Foro Nacional de Salud Mental de los Veteranos de la Guerra de Malvinas


21 al 24 de Abril de 2010 Hotel Sheraton – Mar del Plata
Auspiciado por la Asociación Mundial de Psiquiatría (WPA)
Encuentro Regional del Cono Sur de APAL
w w w . a p s a . o r g . a r • c o n g r e s o 2 0 1 0 @ a p s a . o r g . a r



Nuevas evidencias en el Tratamiento Bipolar: ¿Estamos en el camino correcto?

Presidente: Dr. Gustavo Vázquez.
Disertantes: Sánchez de Carmona,Manuel - Tohen, Mauricio - Vieta, Eduardo.

Jueves 23 de Abril. 18:00 Hs. Salón Velez Sarfield

miércoles, 24 de marzo de 2010

GUIA DE ACTUALIZACION 2009 PARA EL TRATAMIENTO BIOLOGICO DE LA MANIA AGUDA EN EL TRASTORNO BIPOLAR.

World Journal of Biological Psychiatry
GUIDELINES

The World Federation of Societies of Biological Psychiatry (WFSBP)
Guidelines for the Biological Treatment of Bipolar Disorders: Update 2009 on the Treatment of Acute Mania

Heinz Grunze ab; Eduard Vieta c; Guy M. Goodwin d; Charles Bowden e; Rasmus W. Licht f; Hans-Jürgen Möller b; Siegfried Kasper g; WFSBP Task Force on Treatment Guidelines for Bipolar Disorders h

a
Institute of Neuroscience, Newcastle University, Newcastle upon Tyne, UK
b Department of Psychiatry, Ludwig-Maximilians-University, Munich, Germany
c Bipolar Disorders Programme, Institute of Neuroscience, Hospital Clinic, University of
Barcelona, IDIBAPS, CIBERSAM, Barcelona, Catalonia, Spain
d Department of Psychiatry, Warneford Hospital, University of Oxford, Oxford, UK
e Department of Psychiatry, University of Texas Health Science Center, San Antonio, TX, USA
f Mood Disorders Research Unit, Aarhus University Hospital, Risskov, Denmark
g Department of Psychiatry and Psychotherapy, Medical University of Vienna, Vienna, Austria
h WFSBP Task Force on Treatment Guidelines for Bipolar Disorders

Abstract

These updated guidelines are based on a first edition that was published in 2003, and have been edited and updated with the available scientific evidence until end of 2008. Their purpose is to supply a systematic overview of all scientific evidence pertaining to the treatment of acute mania in adults. The data used for these guidelines have been extracted from a MEDLINE and EMBASE search, from the clinical trial database clinicaltrials.gov, from recent proceedings of key conferences, and from various national and international treatment guidelines. Their scientific rigor was categorised into six levels of evidence (AF). As these guidelines are intended for clinical use, the scientific evidence was finally asigned different grades of recommendation to ensure practicability.

The World Journal of Biological Psychiatry, 2009; 10(2): 85-116
ISSN 1562-2975 print/ISSN 1814-1412 online
(C) 2009 Informa UK Ltd. (Informa Healthcare, Taylor & Francis AS)
DOI: 10.1080/15622970902823202

Solicitar Full Text en La Rosa de los Vientos Salud. Cordoba, Argentina

lunes, 22 de febrero de 2010

TEMPERAMENTO Y TRASTORNO BIPOLAR

Validation of the TEMPS-A Buenos Aires: Spanish Psychometric Validation of Affective Temperaments in a Population Study of Argentina

Vazquez GH, Nasetta S, Akiskal HS y colaboradores

Journal of Affective Disorders 100(Supl. 1):23-29, 2007


Introducción y objetivos

El Temperament Evaluation of Memphis, Pisa, Paris and San Diego Autoquestionnaire (TEMPS-A) es una escala que incluye 5 dimensiones temperamentales: depresión, ciclotimia, hipertimia, irritabilidad y ansiedad validada en al menos 7 idiomas. Existen versiones en otros idiomas, incluso el español. El objetivo del presente estudio fue validar la última versión argentina del cuestionario.

Pacientes y métodos

La versión autoadministrada del TEMPS-A incluye 110 ítem que permiten evaluar rasgos afectivos, que están representados por 5 escalas asociadas con las dimensiones temperamentales ya mencionadas. El cuestionario original fue traducido al español hablado en la Argentina por un traductor profesional y, luego, fue traducido al inglés para que los autores efectúen las correcciones finales; de este modo, se publicó el TEMPS-A Buenos Aires. En el presente estudio se evaluaron las propiedades psicométricas del cuestionario.

Participaron 932 sujetos argentinos, sanos, de ambos sexos, con residencia en Buenos Aires, San Luis o La Plata y una media de edad de 35.96 ± 18.32 años. El 38.4% eran hombres, en tanto que el 61.6% era de sexo femenino. El 60% de los participantes era soltero. La mayoría había completado sus estudios secundarios, el 18% tenía nivel universitario, el 18% había completado el nivel primario y, por último, el 3% no había recibido educación formal.

La evaluación se llevó a cabo entre octubre y diciembre de 2005. Los participantes fueron contactados a partir de estudiantes de universidades de las ciudades mencionadas. Todos participaron de manera voluntaria y ninguno tenía antecedentes de enfermedad mental.

La coherencia interna se calculó mediante el coeficiente alfa de Cronbach. La contribución de los factores se calculó con el análisis de componentes principales mediante el método de rotación Varimax. Se fijó un coeficiente umbral de 0.3. La correlación entre los temperamentos se estimó mediante el coeficiente de correlación de Pearson.

Resultados

El coeficiente alfa de Cronbach para el temperamento depresivo, ciclotímico, hipertímico, irritable y ansioso fue 0.68, 0.81, 0.8, 0.8 y 0.81, respectivamente. Como resultado del análisis factorial se observaron 4 ítem psicométricamente débiles, con una contribución de factor inferior de 0.2, que fueron eliminados del TEMPS-A Buenos Aires; en cambio, los tópicos con contribución de factor de 0.3 o superior fueron conservados y aquellos con una contribución mayor o igual de 0.4 fueron incluidos en la versión clínica del TEMPS-A Buenos Aires.

En cuanto a las 5 subescalas de temperamento, la mayoría se correlacionó con cada una de las restantes. La correlación positiva más significativa se observó entre el temperamento irritable y el ciclotímico. En cambio, la correlación negativa más fuerte incluyó el temperamento depresivo e hipertímico. Asimismo, el temperamento depresivo se correlacionó de manera positiva con todos los demás temperamentos, en especial con el ansioso y el ciclotímico. No se detectó correlación alguna entre el temperamento ansioso e hipertímico.

De acuerdo con los resultados del análisis llevado a cabo para evaluar la estructura factorial de las subescalas, se detectaron 2 componentes principales: uno de ellos tuvo la mayor contribución factorial en la escala de hipertimia, mientras que el restante se correspondió con el resto de las subescalas. La significación factorial más baja se asoció con las escalas de depresión e irritabilidad.

También se determinó el puntaje medio y las desviaciones estándar para cada temperamento según el sexo del participante. Las mujeres mostraron puntajes significativamente más elevados respecto de los temperamentos ansioso y depresivo; en cambio, los hombres presentaron un puntaje sustancialmente superior con relación al temperamento irritable. No se detectaron diferencias significativas entre ambos sexos respecto de la frecuencia de temperamento ciclotímico. En cuanto a los puntajes de corte mayores de 2 desviaciones estándar, la prevalencia del temperamento dominante depresivo, ciclotímico, hipertímico, irritable y ansioso fue 3.4%, 2.1%, 0.2%, 4.5% y 3.1%. A pesar de la baja prevalencia de temperamento hipertímico, el 13% de los participantes se ubicó entre 1 y 2 desviaciones estándar positivas.

Discusión

De acuerdo con los hallazgos del presente estudio, el TEMPS-A Buenos Aires es similar a las versiones en idioma inglés, alemán, húngaro, japonés, libanés y turco. Se observó una fiabilidad y validez buena a excelente; es más, debieron excluirse muy pocos de los 110 ítem debido a debilidad psicométrica. En la versión clínica del TEMPS-A Buenos Aires se conservaron los tópicos con contribución mayor o igual de 0.4. Los resultados del análisis factorial exploratorio indicaron que el temperamento hipertímico es diferentes de los temperamentos ansioso, depresivo, ciclotímico e irritable; estos últimos 4 temperamentos se relacionarían con el alelo corto del transportador de serotonina. Asimismo, se observó una correlación significativa entre ellos, no así con el temperamento hipertímico.

Las correlaciones más elevadas se verificaron entre los temperamentos ansioso y depresivo, ansioso y ciclotímico y ciclotímico e irritable. Las diferencias de género observadas en el presente estudio también coincidieron con lo hallado en otras versiones del TEMPS-A. Las mujeres fueron más ansiosas y depresivas, en tanto que los hombres fueron más hipertímicos e irritables. El propósito del presente estudio no fue comparar los temperamentos predominantes en la población argentina con los de la población de otros países, aunque debe destacarse que la baja frecuencia de temperamento hipertímico observada en la población evaluada se compensó por la frecuencia elevada de sujetos con este temperamento ubicada entre 1 y 2 desviaciones estándar positivas. Esto coincide con los hallazgos correspondientes a la población italiana y libanesa.

Conclusión

La versión en español del TEMPS-A elaborada en Buenos Aires tiene propiedades psicométricas adecuadas.


Resumen objetivo elaborado por el
Comité de Redacción Científica de SIIC
en base al artículo original completo
publicado por la fuente editorial.

Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC)

domingo, 21 de febrero de 2010

EL ROL DEL LITIO EN EL TRATAMIENTO DEL TRASTORNO BIPOLAR.

The role of lithium in the treatment of bipolar disorder: convergent evidence for neurotrophic effects as a unifying hypothesis

MACHADOVIEIRA, R.; MANJI, H.K.; ZARATE, C.A.

Bipolar Disorders 2009, november

Abstract

Maximizar Lithium has been and continues to be the mainstay of bipolar disorder (BID) pharmacotherapy for acute mood episodes, switch prevention, prophylactic treatment, and suicide prevention. Lithium is also the definitive proof-of-concept agent in BID, although it has recently been studied in other psychoses as well as diverse neurodegenerative disorders. Its neurotrophic effects can be viewed as a unifying model to explain several integrated aspects of the pathophysiology of mood disorders and putative therapeutics for those disorders. Enhancing neuroprotection (which directly involves neurotrophic effects) is a therapeutic strategy intended to slow or halt the progression of neuronal loss, thus producing long-term benefits by favorably influencing outcome and preventing either the onset of disease or clinical decline.
The present article: (i) reviews what has been learned regarding lithium's neurotrophic effects since Cade's original studies with this compound; (ii) presents human data supporting the presence of cellular atrophy and death in BD as well as neurotrophic effects associated with lithium in human studies; (iii) describes key direct targets of lithium involved in these neurotrophic effects, including neurotrophins, glycogen synthase kinase 3 (GSK-3), and mitochondrial/endoplasmic reticulum key proteins; and (iv) discusses lithium's neurotrophic effects in models of apoptosis and excitotoxicity as well as its potential neurotrophic effects in models of neurological disorders. Taken together, the evidence reviewed here suggests that lithium's neurotrophic effects in BID are an example of an old molecule acting as a new proof-of-concept agent. Continued work to decipher lithium's molecular actions will likely lead to the development of not only improved therapeutics for BID, but to neurotrophic enhancers that could prove useful in the treatment of many other illnesses.


Bipolar Disord 2009: 11 (Suppl. 2): 92–109.
(C) 2009 John Wiley & Sons A/S

sábado, 24 de octubre de 2009

TRATAMIENTO MANIA AGUDA

The World Federation of Societies of Biological Psychiatry (WFSBP)
Guidelines for the Biological Treatment of Bipolar Disorders: Update 2009 on the Treatment of Acute Mania


HEINZ GRUNZE1,2, EDUARD VIETA3, GUY M. GOODWIN4, CHARLES BOWDEN5,
RASMUS W. LICHT6, HANS-JURGEN MOLLER2, SIEGFRIED KASPER7 &
WFSBP TASK FORCE ON TREATMENT GUIDELINES FOR BIPOLAR DISORDERS 8*


Abstract
These updated guidelines are based on a first edition that was published in 2003, and have been edited and updated with the available scientific evidence until end of 2008. Their purpose is to supply a systematic overview of all scientific evidence pertaining to the treatment of acute mania in adults. The data used for these guidelines have been extracted from a MEDLINE and EMBASE search, from the clinical trial database clinicaltrials.gov, from recent proceedings of key conferences, and from various national and international treatment guidelines. Their scientific rigor was categorised into six levels of evidence (A_F). As these guidelines are intended for clinical use, the scientific evidence was finally asigned different grades of recommendation to ensure practicability.


World Journal of Biological Psychiatry,10:2,85 — 116
First Published:May2009

domingo, 9 de agosto de 2009

ISBD. Reporte de Expertos

The International Society for Bipolar Disorders (ISBD) Task Force report on the nomenclature of course and outcome in bipolar disorders

Tohen, M.; Frank, E.; Bowden, C.L.; Colom, F.; Ghaemi, S.N.; Yatham, L.N.; Malhi, G.S.; Calabrese, J.R.; Nolen, W.A.; Vieta, E.; Kapczinski, F.; Goodwin, G.M.; Suppes, T.; Sachs, G.S.; Chengappa, K.N.R.; Grunze, H.; Mitchell, P.B.; Kanba, S.; Berk, M.

Bipolar Disorders Vol: 11 Nro: 5 Págs: 453 - 473 Fecha: 01/08/2009

Resumen

Objectives: Via an international panel of experts, this paper attempts to document, review, interpret, and propose operational definitions used to describe the course of bipolar disorders for worldwide use, and to disseminate consensus opinion, supported by the existing literature, in order to better predict course and treatment outcomes.

Methods: Under the auspices of the International Society for Bipolar Disorders, a task force was convened to examine, report, discuss, and integrate findings from the scientific literature related to observational and clinical trial studies in order to reach consensus and propose terminology describing course and outcome in bipolar disorders.

Results: Consensus opinion was reached regarding the definition of nine terms (response, remission, recovery, relapse, recurrence, subsyndromal states, predominant polarity, switch, and functional outcome) commonly used to describe course and outcomes in bipolar disorders. Further studies are needed to validate the proposed definitions.

Conclusion: Determination and dissemination of a consensus nomenclature serve as the first step toward producing a validated and standardized system to define course and outcome in bipolar disorders in order to identify predictors of outcome and effects of treatment. The task force acknowledges that there is limited validity to the proposed terms, as for the most part they represent a consensus opinion. These definitions need to be validated in existing databases and in future studies, and the primary goals of the task force are to stimulate research on the validity of proposed concepts and further standardize the technical nomenclature.


Bipolar Disord 2009: 11: 453–473. (C)2009 The Authors.
Journal compilation (C) 2009 John Wiley & Sons A ⁄ S.

Nuevos Enfoques Acerca del Uso de los Antidepresivos

¿Por qué los antidepresivos no son antidepresivos?
STEP-BD, STAR*D y el retorno de la depresión neurótica


Nassir Ghaemi, S.

Bipolar Disorder 2008, 10 de diciembre, 8: 957-968


La opinión clínica ampliamente difundida de los “antidepresivos” como altamente efectivos y específicos para el tratamiento de todos los tipos de trastornos depresivos es exagerada. Esta conclusión aleccionadora se basa en los recientes hallazgos de los proyectos STEP-BD y STAR*D patrocinados por NIMH. Los antidepresivos tienen una eficacia a corto plazo limitada en trastornos depresivos unipolares y menor en la depresión bipolar aguda. Su efectividad preventiva a largo plazo es incierta en la depresión mayor recurrente y dudosa en la depresión bipolar recurrente. Estas limitaciones, pueden, en parte, reflejar el concepto excesivamente amplio de depresión mayor, así como generar expectativas poco realistas sobre la eficacia general de fármacos considerados “antidepresivos”.

La depresión refractaria al tratamiento puede revelar el fracaso para distinguir las enfermedades depresivas, en particular, el trastorno bipolar que es intrínsecamente menos sensible a los antidepresivos. Probablemente los antidepresivos deberían ser evitados en la depresión bipolar, estados mixtos depresivo-maníacos y en la depresión neurótica.

Las expectativas de antidepresivos para tipos específicos de pacientes con síntomas de depresión o ansiedad requieren una reevaluación crítica. El resurgimiento del concepto de depresión neurótica posibilitaría la identificación de pacientes con distimia y ansiedad de leve a moderada, crónica o episódica que es improbable que se beneficien mucho con los antidepresivos. Los criterios diagnósticos para la reactivación del concepto de depresión neurótica están propuestos.

miércoles, 24 de junio de 2009

Trastorno Bipolar. Hipomania Disfórica

HACIA LA DELINEACION CLINICA DE LA HIPOMANIA DISFORICA.
DILEMAS OPERACIONALES Y CONCEPTUALES.

Original Article

Toward a clinical delineation of dysphoric hypomania – operational and conceptual dilemmas

Akiskal HS, Benazzi F.

Bipolar Disord 2005: 7: 456–464. ©
Blackwell Munksgaard, 2005


Objective: Unlike dysphoric mania, we are unaware of any formal studies of dysphoric hypomania (DH). For this reason, DH is not formally recognized by DSM-IV and ICD-10. Analogous to the DSM-IV approach in the diagnosis of manic mixed state, in this exploratory study we operationalized DH as coexisting full syndromal hypomanic and major depressive states.

Methods: In an Italian outpatient private practice setting, 320 BP-II outpatients [meeting DSM-IV criteria except for shorter (>2 days) floor duration for history of hypomanic episodes] were further interviewed with the modified SCID-CV for the simultaneous presence of hypomanic and depressive signs and symptoms during the index presenting affective episode or its exacerbation. Hypomania always included irritable mood plus at least four hypomanic signs and symptoms. Such non-euphoric hypomania had to last at least 1 week.

Results: Only 45 (14.0%) met our proposed criteria for DH. Less stringently defined depressive mixed states (DMX) were excluded from further analyses. When compared with 120 of the 320 (37.5%) “pure” BP-II (i.e., not meeting mixed state criteria), DH emerged as an irritable affective state, demonstrated a significantly higher rate of females, mood lability, racing/crowded thoughts, distractibility, increased talkativeness, psychomotor agitation, and increased goal-directed drives. Psychomotor agitation/activation had a specificity of 87% and sensitivity of 94%, correctly classifying 92% of cases of DH.

Conclusions: The DSM-IV concept of dysphoric manic mixed state can be extended to DH. In the latter, eutrophic exuberance is replaced by irritable-labile mood, and the hypomanic expansiveness finds expression in mental, psychomotor and behavioral activation that could involve increased drives (e.g., travel, substances, and sex) and social disinhibition. It is useful to contrast the foregoing picture of DH as
hypomanic exuberance muted by leaden paralysis, with that of our previous work on DMX as a major depressive mixed state with more subtle excitatory hypomanic intrusions. We discuss methodologic, theoretical and practical implications of categorical (DH) and dimensional (DMX) conceptualizations of mixed states beyond mania.

Hagop S Akiskal a,b and Franco Benazzi c

a International Mood Center, University of California
at San Diego, La Jolla,
b VA Medical Center, San Diego, CA, USA,
c Outpatient Psychiatry Private Center (Ewald Hecker Center), Ravenna, Italy

Key words: bipolar II disorder – dysphoric
hypomania – major depression – mixed state

Received 16 June 2004, revised and accepted for publication 19 June 2005

Corresponding author: Hagop S Akiskal, MD,
International Mood Center, University of California
at San Diego, 3350 La Jolla Village Dr (116-A), San
Diego, CA 92161, USA. Fax: 858 534 8598;
e-mail: hakiskal@ucsd.edu

martes, 28 de abril de 2009

Rendimiento Neuropsicologico como predictor de recuperación clínica en pacientes bipolares

Brief report
Neuropsychological performance predicts clinical recovery in bipolar patients

Staci A. Gruber ., Isabelle M. Rosso, Deborah Yurgelun-Todd
Cognitive Neuroimaging Laboratory, Brain Imaging Center, McLean Hospital, and Department of Psychiatry, Harvard Medical School,
115 Mill Street, Belmont, MA 02478, USA

Received 6 October 2006; received in revised form 30 March 2007; accepted 18 April 2007
Available online 23 May 2007


Abstract

Background: Although a number of investigations have reported cognitive deficits in patients with bipolar disorder, relatively few have focused on the relationship between these impairments and clinical outcome.
Methods: In order to help clarify the pattern of and extent to which cognitive deficits are present at the onset of illness and their relationship to outcome, we examined 26 bipolar patients during their first hospitalization and 20 psychiatrically healthy control subjects. All subjects completed tests of frontal/executive control, psychomotor speed and memory function at baseline and selfreports of clinical recovery (time to recover in days) at 12 months post study enrollment.
Results: At baseline, first episode bipolar patients demonstrated greater deficits relative to control subjects on neurocognitive measures, and a significant association was detected between time to recover and performance on a measure of frontal/executive function (interference condition of the Stroop; p=.05; derived interference: p=.04). A trend towards significance was also demonstrated between time to clinical recovery and verbal fluency ( p=.06).
Conclusions: These findings indicate that neuropsychological deficits are seen early in the course of bipolar disorder, prior to the effects of multiple or prolonged episodes, and may be associated with clinical outcome. Future studies are needed to determine whether
changes in inhibitory processing or other cognitive function predict clinical outcome or are associated with treatment response.

© 2007 Elsevier B.V. All rights reserved.
Keywords: Bipolar; Neurocognition; Recovery; Inhibitory function; Stroop

domingo, 15 de febrero de 2009

Prevención de Recurrencia y Hospitalizción en Trastono Bipolar I

Preventing recurrence of bipolar I mood episodes and hospitalizations: family psychotherapy plus pharmacotherapy versus pharmacotherapy alone

Solomon, D.A. ab; Keitner, G.I. ab; Ryan, C.E. ab; Kelley, J. b; Miller, I.W. ac

a Department of Psychiatry and Human Behavior, Brown University,
b Rhode Island Hospital,
c Butler Hospital, Providence, RI, USA


Objectives: This study compared the efficacy of three treatment conditions in preventing recurrence of bipolar I mood episodes and hospitalization for such episodes: individual family therapy plus pharmacotherapy, multifamily group therapy plus pharmacotherapy, and pharmacotherapy alone.

Methods: Patients with bipolar I disorder were enrolled if they met criteria for an active mood episode and were living with or in regular contact with relatives or significant others. Subjects were randomly assigned to individual family therapy plus pharmacotherapy, multifamily group therapy plus pharmacotherapy, or pharmacotherapy alone, which were provided on an outpatient basis. Individual family therapy involved one therapist meeting with a single patient and the patient's family members, with the content of each session and number of sessions determined by the therapist and family. Multifamily group psychotherapy involved two therapists meeting together for six sessions with multiple patients and their respective family members, with the content of each session preset. All subjects were prescribed a mood stabilizer, and other medications were used as needed. Subjects were assessed monthly for up to 28 months. Following recovery from the index mood episode, subjects were assessed for recurrence of a mood episode and for hospitalization for such episodes.

Results: Of a total of 92 subjects that were enrolled in the study, 53 (58%) recovered from their intake mood episode. The analyses in this report focus upon these 53 subjects, 42 (79%) of whom entered the study during an episode of mania. Of the 53 subjects who recovered from their intake mood episode, the proportion of subjects within each treatment group who suffered a recurrence by month 28 did not differ significantly between the three treatment conditions. However, only 5% of the subjects receiving adjunctive multifamily group therapy required hospitalization, compared to 31% of the subjects receiving adjunctive individual family therapy and 38% of those receiving pharmacotherapy alone, a significant difference. Time to recurrence and time to hospitalization did not differ significantly between the three treatment groups.

Conclusion: For patients with bipolar I disorder, adjunctive multifamily group therapy may confer significant advantages in preventing hospitalization for a mood episode.


Bipolar Disord 2008: 10: 798–805.
© 2008 The Authors Journal compilation
© 2008 Blackwell Munksgaard

miércoles, 7 de enero de 2009

Trastorno Bipolar y Salud Fisica

Consenso Español de Salud Física del Paciente con Trastorno Bipolar
Julio Bobes 1, Jerónimo Sáiz Ruiz 2, José Manuel Montes 3,*, José Mostaza 4, Fernando Rico-
Villademoros 5 y Eduard Vieta 6, en representación del Grupo de Expertos para el Consenso de
la Salud Física del Paciente con Trastorno Bipolar

1 Departamento de Medicina, Universidad de Oviedo, CIBERSAM, Oviedo;
2 Departamento de Psiquiatría, Hospital Ramón y Cajal, Universidad de Alcalá, CIBERSAM, Madrid;
3 Servicio de Psiquiatría, Hospital del Sureste, Madrid;
4 Departamento de Medicina Interna, Hospital Carlos III, Madrid;
5 Universidad de Alcalá de Henares, Madrid;
6 Instituto Clínico de Neurociencias, Hospital Clínico de Barcelona, Universidad de Barcelona, CIBERSAM, Barcelona. España.

Recibido el 23 de septiembre de 2008; aceptado el 7 de octubre de 2008


Resumen

Introducción y objetivos: Los pacientes con trastorno bipolar presentan una morbilidad física y una mortalidad muy superior a la de la población general. Además de una mayor mortalidad por suicidio, tienen también una mayor prevalencia de enfermedades físicas.
El objetivo de este consenso, promovido por las Sociedades Españolas de Psiquiatría y Psiquiatría Biológica, en colaboración con las sociedades de médicos de asistencia primaria, es establecer recomendaciones prácticas sobre los procedimientos de detección, prevención e intervención en las enfermedades somáticas que coexisten con el trastorno bipolar para mejorar la calidad y esperanza de vida de estos pacientes.

Método: Las Sociedades Españolas de Psiquiatría y Psiquiatría Biológica eligieron un Comité
Científico que seleccionó a su vez a 32 psiquiatras expertos y 10 médicos expertos en otras
especialidades médicas. Se crearon grupos de trabajo para cada especialidad con la finalidad
de adaptar las guías aplicadas en la población general a pacientes con trastorno bipolar.
Partiendo de una revisión sistemática sobre la comorbilidad médica y la mortalidad en el
trastorno bipolar se realizaron dos reuniones para acordar el consenso.

Resultados: En la revisión bibliográfica se detectó un riesgo aumentado, entre los pacientes
con trastorno bipolar, de presentar hipertensión arterial, obesidad, tabaquismo, enfermedades
pulmonares, migraña e infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
También se encontró evidencia de un aumento de mortalidad por enfermedades cardiovasculares, respiratorias e infecciones, además del suicidio. El grupo de expertos alcanzó
el consenso en una serie de medidas básicas para la detección de comorbilidad médica
aplicables a la monitorización de estos pacientes. Las recomendaciones resultantes serán
asumidas y divulgadas por las sociedades promotoras.

Conclusiones: El decálogo generado en el Consenso Español de Salud Física del Paciente
con Trastorno Bipolar recoge los aspectos más relevantes para la mejora del funcionamiento
psicosocial, la calidad y la esperanza de vida en los pacientes con esta patología.



© 2008 Sociedad Española de Psiquiatria y Sociedad Española de Psiquiatria Biológica.
*Autor de correspondencia.
Correo electrónico: j_m_montes@hotmail.com (J.M. Montes).


domingo, 14 de diciembre de 2008

Trastorno Bipolar y Psicoeducación

Adjunctive Psychotherapy for Bipolar Disorder: State of the Evidence
Miklowitz, D.J.

American Journal of Psychiatry
Vol: 165 Nro: 11 Págs: 1408 - 1419
Fecha: 01/11/2008

Abstract
Objective: Psychotherapy has long been recommended as adjunctive to pharmacotherapy for bipolar disorder, but it is unclear which interventions are effective for which patients, over what intervals, and for what domains of outcome. This article reviews randomized trials of adjunctive psychotherapy for bipolar disorder.
Method: Eighteen trials of individual and group psychoeducation, systematic care, family therapy, interpersonal therapy, and cognitive-behavioral therapy are described. Relevant outcome variables include time to recovery, recurrence, duration of episodes, symptom severity, and psychosocial functioning.
Results: The effects of the treatment modalities varied according to the clinical condition of patients at the time of random assignment and the polarity of symptoms at follow-up. Family therapy, interpersonal therapy, and systematic care appeared to be most effective in preventing recurrences when initiated after an acute episode, whereas cognitive-behavioral therapy and group psychoeducation appeared to be most effective when initiated during a period of recovery. Individual psychoeducational and systematic care programs were more effective for manic than depressive symptoms, whereas family therapy and cognitive-behavioral therapy were more effective for depressive than manic symptoms.
Conclusions: Adjunctive psychotherapy enhances the symptomatic and functional outcomes of bipolar disorder over 2-year periods. The various modalities differ in content, structure, and associated mediating mechanisms. Treatments that emphasize medication adherence and early recognition of mood symptoms have stronger effects on mania, whereas treatments that emphasize cognitive and interpersonal coping strategies have stronger effects on depression. The placement of psychotherapy within chronic care algorithms and its role as a preventative agent in the early stages of the disorder deserve investigation.
Traducción
Resumen
Objetivo: Desde hace mucho tiempo se ha recomendado la psicoterapia como coadyuvante a la farmacoterapia para el trastorno bipolar, pero no está claro qué intervenciones son eficaces, para qué tipo de pacientes, sobre qué intervalos, y para qué dominios de resultado. Este artículo revisa ensayos aleatorios de psicoterapia coadyuvante para el trastorno bipolar..
Método: Se describen 18 ensayos de psicoeducación individual y grupal, cuidado sistemático, terapia familiar, terapia interpersonal y terapia cognitivo-conductual. Las variables de resultado relevantes incluyen el tiempo de recuperación, recurrencia, duración de episodios, severidad del síntoma y desempeño psicosocial.
Resultados: Los efectos de las modalidades de tratamiento variaron de acuerdo a la condición clínica de los pacientes al momento de la asignación aleatoria y a la polaridad de los síntomas durante el seguimiento. La terapia familiar, terapia interpersonal y el cuidado sistemático parecen ser más eficaces en la prevención de recurrencias cuando se presentan después de un episodio agudo, mientras que la terapia cognitivo-conductual y la psicoeducación grupal parecen ser más eficaces cuando se presentan durante un período de recuperación. La psicoeducación individual y los programas de cuidado sistemático fueron más eficaces para los síntomas maníacos que para los síntomas depresivos, mientras que la terapia familiar y la terapia cognitivo-conductual fueron más eficaces para los síntomas depresivos que para los síntomas maníacos.
Conclusiones: La psicoterapia coadyuvante mejora los resultados sintomáticos y funcionales del trastorno bipolar durante períodos de dos años. Las diversas modalidades difieren en contenido, estructura y mecanismos de mediación asociados. Los tratamientos que acentúan una adhesión a la medicación y el reconocimiento temprano de los síntomas del estado anímico, tienen mayores efectos sobre la manía, mientras que los tratamientos que acentúan estrategias cognitivas e interpersonales para hacer frente a la situación, tienen mayores efectos sobre la depresión. La ocupación de la psicoterapia dentro de algoritmos de cuidado crónicos y su papel como agente preventivo en las etapas tempranas del trastorno merecen de una investigación.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Evolución prospectiva del trastorno bipolar con ciclos rápidos: resultados del STEP-BD

Am J Psychiatry 2008; 165:370-377
(published online January 15, 2008; doi: 10.1176/appi.ajp.2007.05081484)
© 2008 American Psychiatric Association

The Prospective Course of Rapid-Cycling Bipolar Disorder: Findings From the STEP-BD
Christopher D. Schneck, M.D., David J. Miklowitz, Ph.D., Sachiko Miyahara, M.S., Mako Araga, M.S., Stephen Wisniewski, Ph.D., Laszlo Gyulai, M.D., Michael H. Allen, M.D., Michael E. Thase, M.D., and Gary S. Sachs, M.D.


OBJECTIVE: In a naturalistic follow-up of adult bipolar patients, the authors examined the contributions of demographic, phenomenological, and clinical variables, including antidepressant use, to prospectively observed mood episode frequency.
METHOD: For 1,742 bipolar I and II patients in the Systematic Treatment Enhancement Program for Bipolar Disorder (STEP-BD), episodes of mood disorders were evaluated for up to 1 year of treatment.
RESULTS: At entry, 32% of the patients met the DSM-IV criteria for rapid cycling in the prestudy year. Of the 1,742 patients, 551 (32%) did not complete 1 year of treatment. Among the 1,191 patients remaining, those with prior rapid cycling (N=356) were more likely to have further recurrences, although not necessarily more than four episodes per year. At the end of 12 months, only 5% (N=58) of the patients could be classified as rapid cyclers; 34% (N=409) had no further mood episodes, 34% (N=402) experienced one episode, and 27% (N=322) had two or three episodes. Patients who entered the study with earlier illness onset and greater severity were more likely to have one or more episodes in the prospective study year. Antidepressant use during follow-up was associated with more frequent mood episodes.
CONCLUSIONS: While DSM-IV rapid cycling was prospectively observed in only a small percentage of patients, the majority of these patients had continued recurrences at lower but clinically significant rates. This suggests that cycling is on a continuum and that prevention of recurrences may require early intervention and restricted use of antidepressants.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Depresión Unipolar vs Depresión Bipolar

Diferencias entre la depresion bipolar y la unipolar. E. Vieta

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