
martes, 26 de mayo de 2009
martes, 28 de abril de 2009
Rendimiento Neuropsicologico como predictor de recuperación clínica en pacientes bipolares
Brief report
Neuropsychological performance predicts clinical recovery in bipolar patients
Staci A. Gruber ., Isabelle M. Rosso, Deborah Yurgelun-Todd
Cognitive Neuroimaging Laboratory, Brain Imaging Center, McLean Hospital, and Department of Psychiatry, Harvard Medical School,
115 Mill Street, Belmont, MA 02478, USA
Received 6 October 2006; received in revised form 30 March 2007; accepted 18 April 2007
Available online 23 May 2007
Abstract
Background: Although a number of investigations have reported cognitive deficits in patients with bipolar disorder, relatively few have focused on the relationship between these impairments and clinical outcome.
Methods: In order to help clarify the pattern of and extent to which cognitive deficits are present at the onset of illness and their relationship to outcome, we examined 26 bipolar patients during their first hospitalization and 20 psychiatrically healthy control subjects. All subjects completed tests of frontal/executive control, psychomotor speed and memory function at baseline and selfreports of clinical recovery (time to recover in days) at 12 months post study enrollment.
Results: At baseline, first episode bipolar patients demonstrated greater deficits relative to control subjects on neurocognitive measures, and a significant association was detected between time to recover and performance on a measure of frontal/executive function (interference condition of the Stroop; p=.05; derived interference: p=.04). A trend towards significance was also demonstrated between time to clinical recovery and verbal fluency ( p=.06).
Conclusions: These findings indicate that neuropsychological deficits are seen early in the course of bipolar disorder, prior to the effects of multiple or prolonged episodes, and may be associated with clinical outcome. Future studies are needed to determine whether
changes in inhibitory processing or other cognitive function predict clinical outcome or are associated with treatment response.
© 2007 Elsevier B.V. All rights reserved.
Keywords: Bipolar; Neurocognition; Recovery; Inhibitory function; Stroop
Neuropsychological performance predicts clinical recovery in bipolar patients
Staci A. Gruber ., Isabelle M. Rosso, Deborah Yurgelun-Todd
Cognitive Neuroimaging Laboratory, Brain Imaging Center, McLean Hospital, and Department of Psychiatry, Harvard Medical School,
115 Mill Street, Belmont, MA 02478, USA
Received 6 October 2006; received in revised form 30 March 2007; accepted 18 April 2007
Available online 23 May 2007
Abstract
Background: Although a number of investigations have reported cognitive deficits in patients with bipolar disorder, relatively few have focused on the relationship between these impairments and clinical outcome.
Methods: In order to help clarify the pattern of and extent to which cognitive deficits are present at the onset of illness and their relationship to outcome, we examined 26 bipolar patients during their first hospitalization and 20 psychiatrically healthy control subjects. All subjects completed tests of frontal/executive control, psychomotor speed and memory function at baseline and selfreports of clinical recovery (time to recover in days) at 12 months post study enrollment.
Results: At baseline, first episode bipolar patients demonstrated greater deficits relative to control subjects on neurocognitive measures, and a significant association was detected between time to recover and performance on a measure of frontal/executive function (interference condition of the Stroop; p=.05; derived interference: p=.04). A trend towards significance was also demonstrated between time to clinical recovery and verbal fluency ( p=.06).
Conclusions: These findings indicate that neuropsychological deficits are seen early in the course of bipolar disorder, prior to the effects of multiple or prolonged episodes, and may be associated with clinical outcome. Future studies are needed to determine whether
changes in inhibitory processing or other cognitive function predict clinical outcome or are associated with treatment response.
© 2007 Elsevier B.V. All rights reserved.
Keywords: Bipolar; Neurocognition; Recovery; Inhibitory function; Stroop
domingo, 8 de marzo de 2009
Uso Racional de Ansioliticos y Drogas de Acción Similar
USO RACIONAL DE BENZODIAZEPINA (BZD)
Si bien las BZD están lejos de ser seguras, en las dosis correctas y en el período adecuado, pueden ser fármacos de utilidad terapéutica. Pueden dar a las personas un espacio y tiempo de descanso valioso cuando la crisis emocional es intolerable. Sin embargo, la poderosa cadena de producción, promoción y prescripción distorsiona el uso apropiado de estos medicamentos.
Poseen en común las siguientes propiedades farmacológicas: son ansiolíticas, sedativas, hipnóticas, miorrelajantes y anticonvulsivantes. Son útiles en la medicación preanestésica y, en dosis mayores, como inductores de la anestesia general y mantenimiento de la misma (producen amnesia de la memoria reciente o anterógrada).
Las BZD tienen indicaciones precisas como por ejemplo: en el tratamiento a corto plazo (2 a 4 semanas)29,30,31 de la ansiedad o el insomnio severo, incapacitante o que somete a la persona a una extrema o inaceptable aflicción, y la prescripción debe ir acompañada de otras medidas no farmacológicas, como, en el caso del insomnio, realizar conjuntamente una profilaxis de sueño. En tratamientos prolongados se produce tolerancia al efecto hipnótico.
También están indicadas en la abstinencia alcohólica, y en las crisis de pánico, pero siempre por cortos períodos 32, 33. Son útiles en todo tipo de convulsiones y en las contracturas musculares del tétanos. Se considera que pasadas 2 a 4 semanas de uso se está realizando una sobreutilización de BZD, y el paciente debe ser considerado un consumidor crónico 34.
Las BZD no están indicadas para el tratamiento de la ansiedad presente en la vida cotidiana. Este umbral emocional normal, equivalente a un adecuado estado de alerta, es la más común y universal de las emociones básicas del ser humano y se encuentra presente a lo largo de toda la vida. Permite mejorar el rendimiento y la actividad del individuo. Se la considera patológica sólo cuando es desmedida y/o persistente, planteando un futuro incierto o amenazante que va restringiendo la autonomía, adaptabilidad y el desarrollo personal de quien la sufre.
Las BZD son fármacos de indicación sintomática, no modifican ni el curso ni el pronóstico de las enfermedades, no poseen efectos curativos propiamente dichos, y sólo son útiles en tratamientos a corto plazo debido al desarrollo de tolerancia a sus acciones farmacológicas.
Problemas asociados a la sobreprescripción de las BZD
Su uso crónico puede producir dependencia psíquica y física y ante la supresión brusca pueden desencadenar un síndrome de abstinencia con efectos contrarios a los que producían (efecto “rebote”). El desarrollo del problema suele ser gradual, comenzando con el uso prolongado de BZD para el tratamiento del insomnio y ansiedad, o el consumo diurno para el tratamiento de la ansiedad. En un porcentaje significativo de pacientes el abuso de BZD o el uso crónico ocasiona la aparición de farmacodependencia y adicción con utilización compulsiva y síndrome de abstinencia ante la supresión. Sin embargo esta situación de dependencia suele pasar desapercibida por el médico y por el paciente.
Los efectos clínicos del uso indebido de BZD pueden esquematizarse en dos grandes grupos 35:
• a) reacciones adversas por sobreutilización
• b) farmacodependencia.
a) Reacciones adversas por sobreutilización, sobredosis e incremento de las acciones farmacológicas:
- Excesiva sedación y depresión del sistema nervioso central, (estas acciones son habituales en los usuarios crónicos).
- Debilidad muscular por su acción miorrelajante central.
- Ataxia: incoordinación muscular, pérdida de equilibrio 36,37, efectos típicos de sobredosis que se relacionan con el aumento de los accidentes de tránsito, (tanto de conductores como de peatones).
- Aumento de fracturas de cuello de fémur en personas de edad.
- Disartria y diplopía.
-Somnolencia: sedación permanente, mucho más frecuente en personas de edad avanzada.
- Irregularidades menstruales, ginecomastia, inhibición del orgasmo femenino y como otros depresores del SNC, galactorrea. Aumento de cortisol, prolactina y somatotrofina.
-Efectos neurotóxicos. Relación ventrículo– cerebral anormal. Daños estructurales.
-Reacciones psicoafectivas y emocionales: la administración continuada e irracional ocasiona alteraciones del comportamiento y del sistema vegetativo. Apatía, confusión mental y retardo psicomotor, disminución de la perfomance motora y cognoscitiva.
-Indiferencia afectiva: anestesia emocional. Agravación de depresiones psíquicas reactivas o endógenas: llanto fácil, intensa depresión, agitación psíquica.
-Trastornos de la memoria: Los efectos amnésicos de las benzodiacepinas se utilizan racionalmente en procedimientos de cirugía menor (midazolam y otras BZD de acción ultracorta). Sin embargo puede ocurrir amnesia no deseada importante con cualquier BZD. El lorazepam es uno de los agentes con mayor trastorno amnésico. La amnesia parece ser una consecuencia de una depresión no específica del sistema nervioso central. La habilidad del paciente para manejar o almacenar la información se deteriora marcadamente 38,39, especialmente para elementos aprendidos 2-4 horas antes. Las BZD dificultan la consolidación de la memoria reciente (amnesia anterógrada). Ya en 1968 aparecieron los primeros reportes acerca de importantes alteraciones de la memoria anterógrada consecutivas a la administración de diazepam 40.
- Efectos adversos en el embarazo:
• Útero inhibición, prolongación del parto.
• Dificultades en el ajuste funcional neonatal.
• Depresión respiratoria y síndrome de abstinencia del RN.
Contrariamente a su efecto depresor, en algunas circunstancias pueden ocasionar reacciones paradojales: agitación, euforia, comportamiento violento, reacciones afectivas 41, 42.
El uso de BZD está implicado en muchos problemas sociales y psicológicos como accidentes de tránsito y dificultad para concentrarse en sus tareas habituales. Estos problemas son una carga emocional enorme sobre los individuos y sus familias y constituyen un gasto para los sistemas de salud.
b) Farmacodependencia
En 1961, Hollister y asociados reportan que altas dosis de clordiazepóxido pueden producir síntomas físicos de dependencia, seguidos de un síndrome de abstinencia claramente visible tras la suspensión del tratamiento. Después de esto, el problema de la dependencia a BZD recibió atención exclusivamente a partir de reportes anecdóticos de casos. Recién en la década del 80 se dispuso de mayores datos del carácter, la intensidad, incidencia de la tolerancia, abuso, dependencia, y el síndrome que aparecía tras la discontinuación de la sustancia 43, 44.
Si bien las BZD están lejos de ser seguras, en las dosis correctas y en el período adecuado, pueden ser fármacos de utilidad terapéutica. Pueden dar a las personas un espacio y tiempo de descanso valioso cuando la crisis emocional es intolerable. Sin embargo, la poderosa cadena de producción, promoción y prescripción distorsiona el uso apropiado de estos medicamentos.
Poseen en común las siguientes propiedades farmacológicas: son ansiolíticas, sedativas, hipnóticas, miorrelajantes y anticonvulsivantes. Son útiles en la medicación preanestésica y, en dosis mayores, como inductores de la anestesia general y mantenimiento de la misma (producen amnesia de la memoria reciente o anterógrada).
Las BZD tienen indicaciones precisas como por ejemplo: en el tratamiento a corto plazo (2 a 4 semanas)29,30,31 de la ansiedad o el insomnio severo, incapacitante o que somete a la persona a una extrema o inaceptable aflicción, y la prescripción debe ir acompañada de otras medidas no farmacológicas, como, en el caso del insomnio, realizar conjuntamente una profilaxis de sueño. En tratamientos prolongados se produce tolerancia al efecto hipnótico.
También están indicadas en la abstinencia alcohólica, y en las crisis de pánico, pero siempre por cortos períodos 32, 33. Son útiles en todo tipo de convulsiones y en las contracturas musculares del tétanos. Se considera que pasadas 2 a 4 semanas de uso se está realizando una sobreutilización de BZD, y el paciente debe ser considerado un consumidor crónico 34.
Las BZD no están indicadas para el tratamiento de la ansiedad presente en la vida cotidiana. Este umbral emocional normal, equivalente a un adecuado estado de alerta, es la más común y universal de las emociones básicas del ser humano y se encuentra presente a lo largo de toda la vida. Permite mejorar el rendimiento y la actividad del individuo. Se la considera patológica sólo cuando es desmedida y/o persistente, planteando un futuro incierto o amenazante que va restringiendo la autonomía, adaptabilidad y el desarrollo personal de quien la sufre.
Las BZD son fármacos de indicación sintomática, no modifican ni el curso ni el pronóstico de las enfermedades, no poseen efectos curativos propiamente dichos, y sólo son útiles en tratamientos a corto plazo debido al desarrollo de tolerancia a sus acciones farmacológicas.
Problemas asociados a la sobreprescripción de las BZD
Su uso crónico puede producir dependencia psíquica y física y ante la supresión brusca pueden desencadenar un síndrome de abstinencia con efectos contrarios a los que producían (efecto “rebote”). El desarrollo del problema suele ser gradual, comenzando con el uso prolongado de BZD para el tratamiento del insomnio y ansiedad, o el consumo diurno para el tratamiento de la ansiedad. En un porcentaje significativo de pacientes el abuso de BZD o el uso crónico ocasiona la aparición de farmacodependencia y adicción con utilización compulsiva y síndrome de abstinencia ante la supresión. Sin embargo esta situación de dependencia suele pasar desapercibida por el médico y por el paciente.
Los efectos clínicos del uso indebido de BZD pueden esquematizarse en dos grandes grupos 35:
• a) reacciones adversas por sobreutilización
• b) farmacodependencia.
- Excesiva sedación y depresión del sistema nervioso central, (estas acciones son habituales en los usuarios crónicos).
- Debilidad muscular por su acción miorrelajante central.
- Ataxia: incoordinación muscular, pérdida de equilibrio 36,37, efectos típicos de sobredosis que se relacionan con el aumento de los accidentes de tránsito, (tanto de conductores como de peatones).
- Aumento de fracturas de cuello de fémur en personas de edad.
- Disartria y diplopía.
-Somnolencia: sedación permanente, mucho más frecuente en personas de edad avanzada.
- Irregularidades menstruales, ginecomastia, inhibición del orgasmo femenino y como otros depresores del SNC, galactorrea. Aumento de cortisol, prolactina y somatotrofina.
-Efectos neurotóxicos. Relación ventrículo– cerebral anormal. Daños estructurales.
-Reacciones psicoafectivas y emocionales: la administración continuada e irracional ocasiona alteraciones del comportamiento y del sistema vegetativo. Apatía, confusión mental y retardo psicomotor, disminución de la perfomance motora y cognoscitiva.
-Indiferencia afectiva: anestesia emocional. Agravación de depresiones psíquicas reactivas o endógenas: llanto fácil, intensa depresión, agitación psíquica.
-Trastornos de la memoria: Los efectos amnésicos de las benzodiacepinas se utilizan racionalmente en procedimientos de cirugía menor (midazolam y otras BZD de acción ultracorta). Sin embargo puede ocurrir amnesia no deseada importante con cualquier BZD. El lorazepam es uno de los agentes con mayor trastorno amnésico. La amnesia parece ser una consecuencia de una depresión no específica del sistema nervioso central. La habilidad del paciente para manejar o almacenar la información se deteriora marcadamente 38,39, especialmente para elementos aprendidos 2-4 horas antes. Las BZD dificultan la consolidación de la memoria reciente (amnesia anterógrada). Ya en 1968 aparecieron los primeros reportes acerca de importantes alteraciones de la memoria anterógrada consecutivas a la administración de diazepam 40.
- Efectos adversos en el embarazo:
• Útero inhibición, prolongación del parto.
• Dificultades en el ajuste funcional neonatal.
• Depresión respiratoria y síndrome de abstinencia del RN.
Contrariamente a su efecto depresor, en algunas circunstancias pueden ocasionar reacciones paradojales: agitación, euforia, comportamiento violento, reacciones afectivas 41, 42.
El uso de BZD está implicado en muchos problemas sociales y psicológicos como accidentes de tránsito y dificultad para concentrarse en sus tareas habituales. Estos problemas son una carga emocional enorme sobre los individuos y sus familias y constituyen un gasto para los sistemas de salud.
b) Farmacodependencia
En 1961, Hollister y asociados reportan que altas dosis de clordiazepóxido pueden producir síntomas físicos de dependencia, seguidos de un síndrome de abstinencia claramente visible tras la suspensión del tratamiento. Después de esto, el problema de la dependencia a BZD recibió atención exclusivamente a partir de reportes anecdóticos de casos. Recién en la década del 80 se dispuso de mayores datos del carácter, la intensidad, incidencia de la tolerancia, abuso, dependencia, y el síndrome que aparecía tras la discontinuación de la sustancia 43, 44.
Fuente: Valsecia, Mabel. Modulo 4: Uso racional de medicamentos, enfoque racional de la terapéutica de otras patologías en APS / 1° edic. Buenos Aires: Ministerio de Salud de la Nación, 2007. Pag 221-223.
Republica Argentina.
domingo, 15 de febrero de 2009
Prevención de Recurrencia y Hospitalizción en Trastono Bipolar I
Preventing recurrence of bipolar I mood episodes and hospitalizations: family psychotherapy plus pharmacotherapy versus pharmacotherapy alone
Solomon, D.A. ab; Keitner, G.I. ab; Ryan, C.E. ab; Kelley, J. b; Miller, I.W. ac
a Department of Psychiatry and Human Behavior, Brown University,
b Rhode Island Hospital,
c Butler Hospital, Providence, RI, USA
Objectives: This study compared the efficacy of three treatment conditions in preventing recurrence of bipolar I mood episodes and hospitalization for such episodes: individual family therapy plus pharmacotherapy, multifamily group therapy plus pharmacotherapy, and pharmacotherapy alone.
Methods: Patients with bipolar I disorder were enrolled if they met criteria for an active mood episode and were living with or in regular contact with relatives or significant others. Subjects were randomly assigned to individual family therapy plus pharmacotherapy, multifamily group therapy plus pharmacotherapy, or pharmacotherapy alone, which were provided on an outpatient basis. Individual family therapy involved one therapist meeting with a single patient and the patient's family members, with the content of each session and number of sessions determined by the therapist and family. Multifamily group psychotherapy involved two therapists meeting together for six sessions with multiple patients and their respective family members, with the content of each session preset. All subjects were prescribed a mood stabilizer, and other medications were used as needed. Subjects were assessed monthly for up to 28 months. Following recovery from the index mood episode, subjects were assessed for recurrence of a mood episode and for hospitalization for such episodes.
Results: Of a total of 92 subjects that were enrolled in the study, 53 (58%) recovered from their intake mood episode. The analyses in this report focus upon these 53 subjects, 42 (79%) of whom entered the study during an episode of mania. Of the 53 subjects who recovered from their intake mood episode, the proportion of subjects within each treatment group who suffered a recurrence by month 28 did not differ significantly between the three treatment conditions. However, only 5% of the subjects receiving adjunctive multifamily group therapy required hospitalization, compared to 31% of the subjects receiving adjunctive individual family therapy and 38% of those receiving pharmacotherapy alone, a significant difference. Time to recurrence and time to hospitalization did not differ significantly between the three treatment groups.
Conclusion: For patients with bipolar I disorder, adjunctive multifamily group therapy may confer significant advantages in preventing hospitalization for a mood episode.
Bipolar Disord 2008: 10: 798–805.
© 2008 The Authors Journal compilation
© 2008 Blackwell Munksgaard
Solomon, D.A. ab; Keitner, G.I. ab; Ryan, C.E. ab; Kelley, J. b; Miller, I.W. ac
a Department of Psychiatry and Human Behavior, Brown University,
b Rhode Island Hospital,
c Butler Hospital, Providence, RI, USA
Objectives: This study compared the efficacy of three treatment conditions in preventing recurrence of bipolar I mood episodes and hospitalization for such episodes: individual family therapy plus pharmacotherapy, multifamily group therapy plus pharmacotherapy, and pharmacotherapy alone.
Methods: Patients with bipolar I disorder were enrolled if they met criteria for an active mood episode and were living with or in regular contact with relatives or significant others. Subjects were randomly assigned to individual family therapy plus pharmacotherapy, multifamily group therapy plus pharmacotherapy, or pharmacotherapy alone, which were provided on an outpatient basis. Individual family therapy involved one therapist meeting with a single patient and the patient's family members, with the content of each session and number of sessions determined by the therapist and family. Multifamily group psychotherapy involved two therapists meeting together for six sessions with multiple patients and their respective family members, with the content of each session preset. All subjects were prescribed a mood stabilizer, and other medications were used as needed. Subjects were assessed monthly for up to 28 months. Following recovery from the index mood episode, subjects were assessed for recurrence of a mood episode and for hospitalization for such episodes.
Results: Of a total of 92 subjects that were enrolled in the study, 53 (58%) recovered from their intake mood episode. The analyses in this report focus upon these 53 subjects, 42 (79%) of whom entered the study during an episode of mania. Of the 53 subjects who recovered from their intake mood episode, the proportion of subjects within each treatment group who suffered a recurrence by month 28 did not differ significantly between the three treatment conditions. However, only 5% of the subjects receiving adjunctive multifamily group therapy required hospitalization, compared to 31% of the subjects receiving adjunctive individual family therapy and 38% of those receiving pharmacotherapy alone, a significant difference. Time to recurrence and time to hospitalization did not differ significantly between the three treatment groups.
Conclusion: For patients with bipolar I disorder, adjunctive multifamily group therapy may confer significant advantages in preventing hospitalization for a mood episode.
Bipolar Disord 2008: 10: 798–805.
© 2008 The Authors Journal compilation
© 2008 Blackwell Munksgaard
Trastorno Limite de la Personalidad
Evidenced-based pharmacologic treatment of borderline personality disorder: A shift from SSRIs to anticonvulsants and atypical antipsychotics?
Abraham, P.F. a; Calabrese, J.R. b
a 6140 S Broadway, Lorain, OH 44053, USA
b 11400 Euclid Ave, # 200, Cleveland, OH 44106, USA
Received 31 October 2006; received in revised form 24 January 2008; accepted 30 January 2008
Available online 4 March 2008
Objective: The authors performed a review of double-blind, controlled studies of psychotropic drugs to evaluate the evidence base supporting their use in treatment of borderline personality disorder.
Methods: English language literature cited in Medline and published between 1970 and 2006 was searched using the following terms: anticonvulsants, antidepressants, antipsychotics, anxiolytics, benzodiazepines, borderline personality disorder, lithium, medication, mood stabilizers, pharmacotherapy, and psychotropics. Only reports of double-blind, randomized, controlled trials were included.
Results: Twenty eight double-blind, randomized, controlled trials were identified which included anticonvulsants, classical neuroleptics, the benzodiazepine alprazolam, lithium, monoamine oxidase inhibitors, the novel antipsychotic olanzapine, selective serotonin reuptake inhibitors, tricyclic antidepressants, and omega-3 fatty acids. All but three were placebo-controlled. With the exception of alprazolam and tricyclics, the data from these trials revealed evidence of improvements, although often circumscribed and variable. The novel antipsychotic olanzapine appeared to have the most empirical support for having a favorable effect on borderline personality disorder.
Conclusion: A growing body of data suggests that there are psychotropic agents which appear to be well tolerated, and which to varying degrees may be expected to ameliorate the domains of psychopathology associated with borderline personality disorder. The research literature, on which practice should be optimally based, appears to suggest a need for a shift from antidepressants to anticonvulsants and atypical antipsychotics.
Journal of Affective Disorders 111 (2008) 21–30
© 2008 Elsevier B.V. All rights reserved.
Abraham, P.F. a; Calabrese, J.R. b
a 6140 S Broadway, Lorain, OH 44053, USA
b 11400 Euclid Ave, # 200, Cleveland, OH 44106, USA
Received 31 October 2006; received in revised form 24 January 2008; accepted 30 January 2008
Available online 4 March 2008
Objective: The authors performed a review of double-blind, controlled studies of psychotropic drugs to evaluate the evidence base supporting their use in treatment of borderline personality disorder.
Methods: English language literature cited in Medline and published between 1970 and 2006 was searched using the following terms: anticonvulsants, antidepressants, antipsychotics, anxiolytics, benzodiazepines, borderline personality disorder, lithium, medication, mood stabilizers, pharmacotherapy, and psychotropics. Only reports of double-blind, randomized, controlled trials were included.
Results: Twenty eight double-blind, randomized, controlled trials were identified which included anticonvulsants, classical neuroleptics, the benzodiazepine alprazolam, lithium, monoamine oxidase inhibitors, the novel antipsychotic olanzapine, selective serotonin reuptake inhibitors, tricyclic antidepressants, and omega-3 fatty acids. All but three were placebo-controlled. With the exception of alprazolam and tricyclics, the data from these trials revealed evidence of improvements, although often circumscribed and variable. The novel antipsychotic olanzapine appeared to have the most empirical support for having a favorable effect on borderline personality disorder.
Conclusion: A growing body of data suggests that there are psychotropic agents which appear to be well tolerated, and which to varying degrees may be expected to ameliorate the domains of psychopathology associated with borderline personality disorder. The research literature, on which practice should be optimally based, appears to suggest a need for a shift from antidepressants to anticonvulsants and atypical antipsychotics.
Journal of Affective Disorders 111 (2008) 21–30
© 2008 Elsevier B.V. All rights reserved.
Etiquetas:
Trastorno de la Personalidad
miércoles, 7 de enero de 2009
Trastorno Bipolar y Salud Fisica
Consenso Español de Salud Física del Paciente con Trastorno Bipolar
Julio Bobes 1, Jerónimo Sáiz Ruiz 2, José Manuel Montes 3,*, José Mostaza 4, Fernando Rico-
Villademoros 5 y Eduard Vieta 6, en representación del Grupo de Expertos para el Consenso de
la Salud Física del Paciente con Trastorno Bipolar
1 Departamento de Medicina, Universidad de Oviedo, CIBERSAM, Oviedo;
2 Departamento de Psiquiatría, Hospital Ramón y Cajal, Universidad de Alcalá, CIBERSAM, Madrid;
3 Servicio de Psiquiatría, Hospital del Sureste, Madrid;
4 Departamento de Medicina Interna, Hospital Carlos III, Madrid;
5 Universidad de Alcalá de Henares, Madrid;
6 Instituto Clínico de Neurociencias, Hospital Clínico de Barcelona, Universidad de Barcelona, CIBERSAM, Barcelona. España.
Recibido el 23 de septiembre de 2008; aceptado el 7 de octubre de 2008
Resumen
Introducción y objetivos: Los pacientes con trastorno bipolar presentan una morbilidad física y una mortalidad muy superior a la de la población general. Además de una mayor mortalidad por suicidio, tienen también una mayor prevalencia de enfermedades físicas.
El objetivo de este consenso, promovido por las Sociedades Españolas de Psiquiatría y Psiquiatría Biológica, en colaboración con las sociedades de médicos de asistencia primaria, es establecer recomendaciones prácticas sobre los procedimientos de detección, prevención e intervención en las enfermedades somáticas que coexisten con el trastorno bipolar para mejorar la calidad y esperanza de vida de estos pacientes.
Método: Las Sociedades Españolas de Psiquiatría y Psiquiatría Biológica eligieron un Comité
Científico que seleccionó a su vez a 32 psiquiatras expertos y 10 médicos expertos en otras
especialidades médicas. Se crearon grupos de trabajo para cada especialidad con la finalidad
de adaptar las guías aplicadas en la población general a pacientes con trastorno bipolar.
Partiendo de una revisión sistemática sobre la comorbilidad médica y la mortalidad en el
trastorno bipolar se realizaron dos reuniones para acordar el consenso.
Resultados: En la revisión bibliográfica se detectó un riesgo aumentado, entre los pacientes
con trastorno bipolar, de presentar hipertensión arterial, obesidad, tabaquismo, enfermedades
pulmonares, migraña e infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
También se encontró evidencia de un aumento de mortalidad por enfermedades cardiovasculares, respiratorias e infecciones, además del suicidio. El grupo de expertos alcanzó
el consenso en una serie de medidas básicas para la detección de comorbilidad médica
aplicables a la monitorización de estos pacientes. Las recomendaciones resultantes serán
asumidas y divulgadas por las sociedades promotoras.
Conclusiones: El decálogo generado en el Consenso Español de Salud Física del Paciente
con Trastorno Bipolar recoge los aspectos más relevantes para la mejora del funcionamiento
psicosocial, la calidad y la esperanza de vida en los pacientes con esta patología.
© 2008 Sociedad Española de Psiquiatria y Sociedad Española de Psiquiatria Biológica.
*Autor de correspondencia.
Correo electrónico: j_m_montes@hotmail.com (J.M. Montes).
Julio Bobes 1, Jerónimo Sáiz Ruiz 2, José Manuel Montes 3,*, José Mostaza 4, Fernando Rico-
Villademoros 5 y Eduard Vieta 6, en representación del Grupo de Expertos para el Consenso de
la Salud Física del Paciente con Trastorno Bipolar
1 Departamento de Medicina, Universidad de Oviedo, CIBERSAM, Oviedo;
2 Departamento de Psiquiatría, Hospital Ramón y Cajal, Universidad de Alcalá, CIBERSAM, Madrid;
3 Servicio de Psiquiatría, Hospital del Sureste, Madrid;
4 Departamento de Medicina Interna, Hospital Carlos III, Madrid;
5 Universidad de Alcalá de Henares, Madrid;
6 Instituto Clínico de Neurociencias, Hospital Clínico de Barcelona, Universidad de Barcelona, CIBERSAM, Barcelona. España.
Recibido el 23 de septiembre de 2008; aceptado el 7 de octubre de 2008
Resumen
Introducción y objetivos: Los pacientes con trastorno bipolar presentan una morbilidad física y una mortalidad muy superior a la de la población general. Además de una mayor mortalidad por suicidio, tienen también una mayor prevalencia de enfermedades físicas.
El objetivo de este consenso, promovido por las Sociedades Españolas de Psiquiatría y Psiquiatría Biológica, en colaboración con las sociedades de médicos de asistencia primaria, es establecer recomendaciones prácticas sobre los procedimientos de detección, prevención e intervención en las enfermedades somáticas que coexisten con el trastorno bipolar para mejorar la calidad y esperanza de vida de estos pacientes.
Método: Las Sociedades Españolas de Psiquiatría y Psiquiatría Biológica eligieron un Comité
Científico que seleccionó a su vez a 32 psiquiatras expertos y 10 médicos expertos en otras
especialidades médicas. Se crearon grupos de trabajo para cada especialidad con la finalidad
de adaptar las guías aplicadas en la población general a pacientes con trastorno bipolar.
Partiendo de una revisión sistemática sobre la comorbilidad médica y la mortalidad en el
trastorno bipolar se realizaron dos reuniones para acordar el consenso.
Resultados: En la revisión bibliográfica se detectó un riesgo aumentado, entre los pacientes
con trastorno bipolar, de presentar hipertensión arterial, obesidad, tabaquismo, enfermedades
pulmonares, migraña e infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
También se encontró evidencia de un aumento de mortalidad por enfermedades cardiovasculares, respiratorias e infecciones, además del suicidio. El grupo de expertos alcanzó
el consenso en una serie de medidas básicas para la detección de comorbilidad médica
aplicables a la monitorización de estos pacientes. Las recomendaciones resultantes serán
asumidas y divulgadas por las sociedades promotoras.
Conclusiones: El decálogo generado en el Consenso Español de Salud Física del Paciente
con Trastorno Bipolar recoge los aspectos más relevantes para la mejora del funcionamiento
psicosocial, la calidad y la esperanza de vida en los pacientes con esta patología.
© 2008 Sociedad Española de Psiquiatria y Sociedad Española de Psiquiatria Biológica.
*Autor de correspondencia.
Correo electrónico: j_m_montes@hotmail.com (J.M. Montes).
jueves, 18 de diciembre de 2008
Comparación del peligro de drogas de uso popular
Haga click en la foto para ampliar.Withdrawal: Presence and severity of characteristic withdrawal symptoms.
Reinforcement: A measure of the substance's ability, in human and animal tests, to get usersto take it again and again, and in preference to other substances.
Tolerance: How much of the substance is needed to satisfy increasing cravings for it, and the level of stable need that is eventually reached.
Dependence: How difficult it is for the user to quit, the relapse rate, the percentage of people who eventually become dependent, the rating users give their own need for the substanceand the degree to which the substance will be used in the face of evidence that it causes harm.
Intoxication: Though not usually counted as a measure of addiction in itself, the level of intoxication is associated with addiction and increases the personal and social damage a substance may do.
Source:
Jack E. Henningfield, Ph.D. for NIDA, Reported by Philip J. Hilts, New York Times, Aug. 2, 1994
“Is Nicotine Addictive? It Depends on Whose Criteria You Use.”
domingo, 14 de diciembre de 2008
Trastorno Bipolar y Psicoeducación
Adjunctive Psychotherapy for Bipolar Disorder: State of the Evidence
Miklowitz, D.J.
American Journal of Psychiatry
Vol: 165 Nro: 11 Págs: 1408 - 1419
Miklowitz, D.J.
American Journal of Psychiatry
Vol: 165 Nro: 11 Págs: 1408 - 1419
Fecha: 01/11/2008
Abstract
Objective: Psychotherapy has long been recommended as adjunctive to pharmacotherapy for bipolar disorder, but it is unclear which interventions are effective for which patients, over what intervals, and for what domains of outcome. This article reviews randomized trials of adjunctive psychotherapy for bipolar disorder.
Method: Eighteen trials of individual and group psychoeducation, systematic care, family therapy, interpersonal therapy, and cognitive-behavioral therapy are described. Relevant outcome variables include time to recovery, recurrence, duration of episodes, symptom severity, and psychosocial functioning.
Results: The effects of the treatment modalities varied according to the clinical condition of patients at the time of random assignment and the polarity of symptoms at follow-up. Family therapy, interpersonal therapy, and systematic care appeared to be most effective in preventing recurrences when initiated after an acute episode, whereas cognitive-behavioral therapy and group psychoeducation appeared to be most effective when initiated during a period of recovery. Individual psychoeducational and systematic care programs were more effective for manic than depressive symptoms, whereas family therapy and cognitive-behavioral therapy were more effective for depressive than manic symptoms.
Conclusions: Adjunctive psychotherapy enhances the symptomatic and functional outcomes of bipolar disorder over 2-year periods. The various modalities differ in content, structure, and associated mediating mechanisms. Treatments that emphasize medication adherence and early recognition of mood symptoms have stronger effects on mania, whereas treatments that emphasize cognitive and interpersonal coping strategies have stronger effects on depression. The placement of psychotherapy within chronic care algorithms and its role as a preventative agent in the early stages of the disorder deserve investigation.
Traducción
Resumen
Objetivo: Desde hace mucho tiempo se ha recomendado la psicoterapia como coadyuvante a la farmacoterapia para el trastorno bipolar, pero no está claro qué intervenciones son eficaces, para qué tipo de pacientes, sobre qué intervalos, y para qué dominios de resultado. Este artículo revisa ensayos aleatorios de psicoterapia coadyuvante para el trastorno bipolar..
Método: Se describen 18 ensayos de psicoeducación individual y grupal, cuidado sistemático, terapia familiar, terapia interpersonal y terapia cognitivo-conductual. Las variables de resultado relevantes incluyen el tiempo de recuperación, recurrencia, duración de episodios, severidad del síntoma y desempeño psicosocial.
Resultados: Los efectos de las modalidades de tratamiento variaron de acuerdo a la condición clínica de los pacientes al momento de la asignación aleatoria y a la polaridad de los síntomas durante el seguimiento. La terapia familiar, terapia interpersonal y el cuidado sistemático parecen ser más eficaces en la prevención de recurrencias cuando se presentan después de un episodio agudo, mientras que la terapia cognitivo-conductual y la psicoeducación grupal parecen ser más eficaces cuando se presentan durante un período de recuperación. La psicoeducación individual y los programas de cuidado sistemático fueron más eficaces para los síntomas maníacos que para los síntomas depresivos, mientras que la terapia familiar y la terapia cognitivo-conductual fueron más eficaces para los síntomas depresivos que para los síntomas maníacos.
Conclusiones: La psicoterapia coadyuvante mejora los resultados sintomáticos y funcionales del trastorno bipolar durante períodos de dos años. Las diversas modalidades difieren en contenido, estructura y mecanismos de mediación asociados. Los tratamientos que acentúan una adhesión a la medicación y el reconocimiento temprano de los síntomas del estado anímico, tienen mayores efectos sobre la manía, mientras que los tratamientos que acentúan estrategias cognitivas e interpersonales para hacer frente a la situación, tienen mayores efectos sobre la depresión. La ocupación de la psicoterapia dentro de algoritmos de cuidado crónicos y su papel como agente preventivo en las etapas tempranas del trastorno merecen de una investigación.
sábado, 13 de diciembre de 2008
Trastornos Bipolares y Psicoeducación.
Psicoeducación en pacientes con trastorno bipolar. Aspectos bioéticos.
FUENTE: INTERPSIQUIS. 2007; (2007)
Fernando Ivanovic 1; Carolina Valdebenito 3; Fernando Lolas 2.
1 Psiquiatra, Profesor Asociado, Facultad de Medicina, Clínica Psiquiátrica Universitaria, Universidad de Chile.
2 Psiquiatra. Profesor Titular Facultades de Medicina y Ciencias Sociales, Universidad de Chile. Director del Centro Interdisciplinario de Estudios en Bioética-CIEB-, Universidad de Chile. Director Unidad de Bioética OPS/OMS
3 Antropóloga Social, Magíster en salud Pública, docente-investigador CIEB, Universidad de Chile
Resumen
El propósito general del estudio ha sido aplicar un modelo psico-educativo en pacientes con trastorno bipolar para evaluar su repercusión en aspectos clínicos, calidad de vida e impacto social familiar, en la atención primaria y en el sector clínico universitario. Para ello se compara la repercusión de la psico-educación; en un grupo de pacientes bipolares en la sintomatología y evolución clínica con un grupo control; en la calidad de vida en un grupo de pacientes bipolares con un grupo control; en la familia en un grupo de pacientes bipolares con respecto a un grupo control y en la integración de la psico-educación en pacientes de la atención primaria con los pacientes del sector clínico universitario.
El universo de estudio se encuentra en la Clínica Psiquiátrica Universitaria, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, dependientes de la Unidad de Trastornos Bipolares y además se incluyen dos grupos de pacientes de la atención primaria.
La muestra se constituye con 15 pacientes. Al primer grupo tanto de la clínica universitaria como de la atención primaria se les imparte el programa psico-educativo empleado en el Programa de Bipolares de Barcelona y son evaluados con respecto a los objetivos de la investigación. Los grupos controles también (15 pacientes) provenientes de la misma Unidad de Trastornos Bipolares de la clínica psiquiátrica y de la atención primaria, a los cuales solo se les aplicará los instrumentos de evaluación, sin psico-educación y que seguirán con el tratamiento habitual o Standard de dicho centro asistencial.
Una parte del trabajo ha sido desarrollada por una scholar del Programa de formación en ética de la investigación biomédica y psicosocial 2006, financiado por el Fogarty Internacional Center de los Nacional Institutes of Health, USA; fondos entregados al Centro Interdisciplinario de Estudios en Bioética, Universidad de Chile y a la Unidad de Bioética OPS/OMS en Chile. Su trabajo como parte de su estadía en el programa fue concentrarse en el impacto que tiene la psicoeducación en los cuidadores de los pacientes bipolares. El resto de la investigación se está llevando a cabo por el equipo de investigadores tanto de la Clínica psiquiátrica universitaria como del Centro Interdisciplinario de Estudios en Bioética, Universidad de Chile.
FUENTE: INTERPSIQUIS. 2007; (2007)
Fernando Ivanovic 1; Carolina Valdebenito 3; Fernando Lolas 2.
1 Psiquiatra, Profesor Asociado, Facultad de Medicina, Clínica Psiquiátrica Universitaria, Universidad de Chile.
2 Psiquiatra. Profesor Titular Facultades de Medicina y Ciencias Sociales, Universidad de Chile. Director del Centro Interdisciplinario de Estudios en Bioética-CIEB-, Universidad de Chile. Director Unidad de Bioética OPS/OMS
3 Antropóloga Social, Magíster en salud Pública, docente-investigador CIEB, Universidad de Chile
Resumen
El propósito general del estudio ha sido aplicar un modelo psico-educativo en pacientes con trastorno bipolar para evaluar su repercusión en aspectos clínicos, calidad de vida e impacto social familiar, en la atención primaria y en el sector clínico universitario. Para ello se compara la repercusión de la psico-educación; en un grupo de pacientes bipolares en la sintomatología y evolución clínica con un grupo control; en la calidad de vida en un grupo de pacientes bipolares con un grupo control; en la familia en un grupo de pacientes bipolares con respecto a un grupo control y en la integración de la psico-educación en pacientes de la atención primaria con los pacientes del sector clínico universitario.
El universo de estudio se encuentra en la Clínica Psiquiátrica Universitaria, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, dependientes de la Unidad de Trastornos Bipolares y además se incluyen dos grupos de pacientes de la atención primaria.
La muestra se constituye con 15 pacientes. Al primer grupo tanto de la clínica universitaria como de la atención primaria se les imparte el programa psico-educativo empleado en el Programa de Bipolares de Barcelona y son evaluados con respecto a los objetivos de la investigación. Los grupos controles también (15 pacientes) provenientes de la misma Unidad de Trastornos Bipolares de la clínica psiquiátrica y de la atención primaria, a los cuales solo se les aplicará los instrumentos de evaluación, sin psico-educación y que seguirán con el tratamiento habitual o Standard de dicho centro asistencial.
Una parte del trabajo ha sido desarrollada por una scholar del Programa de formación en ética de la investigación biomédica y psicosocial 2006, financiado por el Fogarty Internacional Center de los Nacional Institutes of Health, USA; fondos entregados al Centro Interdisciplinario de Estudios en Bioética, Universidad de Chile y a la Unidad de Bioética OPS/OMS en Chile. Su trabajo como parte de su estadía en el programa fue concentrarse en el impacto que tiene la psicoeducación en los cuidadores de los pacientes bipolares. El resto de la investigación se está llevando a cabo por el equipo de investigadores tanto de la Clínica psiquiátrica universitaria como del Centro Interdisciplinario de Estudios en Bioética, Universidad de Chile.
Etiquetas:
Psicoeducion en Trastornos Bipolares
Espectro Bipolar y Abuso de Sustancias
Specificity of Bipolar Spectrum Conditions in
the Comorbidity of Mood and Substance Use Disorders
Results From the Zurich Cohort Study
Kathleen R. Merikangas, PhD; Richard Herrell, PhD; Joel Swendsen, PhD;
Wulf Ro¨ ssler, MD, MSc; Vladeta Ajdacic-Gross, PhD; Jules Angst, MD
Context: Although an association between mood disorders and substance use disorders has been well established, there is a lack of long-term prospective data on the order of onset and subtypes of mood disorders associated with specific substances and their progression.
Objective: To estimate the respective risks posed by subtypes of mood disorders or bipolar spectrum conditions for the subsequent development of substance use disorders.
Design: Six waves of direct diagnostic interviews were administered to a sample of young adults during a 20-
year period. Mood disorders and syndromes assessed at each interview were used to predict the cumulative incidences of substance use disorders at subsequent interview waves.
Participants:Wefollowed up 591 individuals (292 men and 299 women) who were selected at study enrollment from a representative sample of young adults in Zurich, Switzerland.
Main Outcome Measures: Structured Diagnostic Interview for Psychopathologic and Somatic Syndromes, a
semistructured clinical interview that collected data on the spectrum of expression of mood disorders and substance use and disorders for DSM-III-R and DSM-IV criteria.
Results: Individuals having manic symptoms were at significantly greater risk for the later onset of alcohol abuse/dependence, cannabis use and abuse/dependence, and benzodiazepine use and abuse/dependence. Bipolar II disorder predicted both alcohol abuse/dependence and benzodiazepine use and abuse/dependence. In contrast, major depresión was predictive only of later benzodiazepine abuse/dependence.
Conclusions: In comparison with major depression, bipolar II disorder was associated with the development
of alcohol and benzodiazepine use and disorders. There was less specificity of manic symptoms that tended to predict all levels of the substances investigated herein. The different patterns of association between mood disorders and substance use trajectories have important implications for prevention and provide lacking information about underlying mechanisms.
Arch Gen Psychiatry. 2008;65(1):47-52
(REPRINTED) ARCH GEN PSYCHIATRY/VOL 65 (NO. 1), JAN 2008
©2008 American Medical Association. All rights reserved.
the Comorbidity of Mood and Substance Use Disorders
Results From the Zurich Cohort Study
Kathleen R. Merikangas, PhD; Richard Herrell, PhD; Joel Swendsen, PhD;
Wulf Ro¨ ssler, MD, MSc; Vladeta Ajdacic-Gross, PhD; Jules Angst, MD
Context: Although an association between mood disorders and substance use disorders has been well established, there is a lack of long-term prospective data on the order of onset and subtypes of mood disorders associated with specific substances and their progression.
Objective: To estimate the respective risks posed by subtypes of mood disorders or bipolar spectrum conditions for the subsequent development of substance use disorders.
Design: Six waves of direct diagnostic interviews were administered to a sample of young adults during a 20-
year period. Mood disorders and syndromes assessed at each interview were used to predict the cumulative incidences of substance use disorders at subsequent interview waves.
Participants:Wefollowed up 591 individuals (292 men and 299 women) who were selected at study enrollment from a representative sample of young adults in Zurich, Switzerland.
Main Outcome Measures: Structured Diagnostic Interview for Psychopathologic and Somatic Syndromes, a
semistructured clinical interview that collected data on the spectrum of expression of mood disorders and substance use and disorders for DSM-III-R and DSM-IV criteria.
Results: Individuals having manic symptoms were at significantly greater risk for the later onset of alcohol abuse/dependence, cannabis use and abuse/dependence, and benzodiazepine use and abuse/dependence. Bipolar II disorder predicted both alcohol abuse/dependence and benzodiazepine use and abuse/dependence. In contrast, major depresión was predictive only of later benzodiazepine abuse/dependence.
Conclusions: In comparison with major depression, bipolar II disorder was associated with the development
of alcohol and benzodiazepine use and disorders. There was less specificity of manic symptoms that tended to predict all levels of the substances investigated herein. The different patterns of association between mood disorders and substance use trajectories have important implications for prevention and provide lacking information about underlying mechanisms.
Arch Gen Psychiatry. 2008;65(1):47-52
(REPRINTED) ARCH GEN PSYCHIATRY/VOL 65 (NO. 1), JAN 2008
©2008 American Medical Association. All rights reserved.
Etiquetas:
Trastorno Bipolar y Abuso de Sustancias
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
ARCHIVOS. Articulos publicados por fecha
-
►
2019
(9)
- ► noviembre 2019 (1)
- ► octubre 2019 (2)
- ► septiembre 2019 (3)
- ► julio 2019 (1)
- ► junio 2019 (1)
- ► abril 2019 (1)
-
►
2018
(3)
- ► noviembre 2018 (1)
- ► octubre 2018 (1)
- ► agosto 2018 (1)
-
►
2017
(2)
- ► octubre 2017 (1)
- ► junio 2017 (1)
-
►
2016
(2)
- ► octubre 2016 (2)
-
►
2015
(1)
- ► noviembre 2015 (1)
-
►
2014
(5)
- ► noviembre 2014 (2)
- ► junio 2014 (1)
- ► marzo 2014 (2)
-
►
2013
(5)
- ► octubre 2013 (1)
- ► junio 2013 (1)
- ► abril 2013 (1)
- ► marzo 2013 (2)
-
►
2012
(6)
- ► noviembre 2012 (1)
- ► octubre 2012 (2)
- ► septiembre 2012 (3)
-
►
2011
(8)
- ► agosto 2011 (1)
- ► julio 2011 (2)
- ► abril 2011 (2)
- ► marzo 2011 (2)
- ► febrero 2011 (1)
-
►
2010
(20)
- ► diciembre 2010 (1)
- ► noviembre 2010 (1)
- ► octubre 2010 (1)
- ► septiembre 2010 (2)
- ► agosto 2010 (5)
- ► junio 2010 (1)
- ► abril 2010 (2)
- ► marzo 2010 (2)
- ► febrero 2010 (2)
- ► enero 2010 (1)
-
►
2009
(16)
- ► noviembre 2009 (2)
- ► octubre 2009 (2)
- ► septiembre 2009 (2)
- ► agosto 2009 (2)
- ► junio 2009 (2)
- ► abril 2009 (1)
- ► marzo 2009 (1)
- ► febrero 2009 (2)
- ► enero 2009 (1)
-
►
2008
(16)
- ► diciembre 2008 (4)
- ► noviembre 2008 (2)
- ► octubre 2008 (1)
- ► agosto 2008 (1)
- ► julio 2008 (2)
- ► junio 2008 (5)